El niño regalado, siempre esta enojado.
Daño es ser engañado una vez, dos, necedad es.
Puta en ventana, mala mañana.
cuando menos lo merezca, ya que es cuando más lo necesito.
Carta echada, no puede ser retirada.
El mal comido no piensa.
El comer no admite espera, el pagar, la que se quiera.
Favorecer a quien no lo ha de estimar es como echar agua al mar.
Olvidar una deuda no la paga.
Más bien duerme el deudor que su acreedor.
Entre los seres que odian, deberemos vivir sin odio.
De dineros y bondad o, calidad, quita siempre la mitad.
Allí perdió la dueña su honor, donde habló mal y oyó peor.
Bueno es el mal que fue ocasión del bien.
A quien debas contentar, no procures enfadar.
De lo que te han dado, da algo al necesitado.
El mejor premio es merecerlo.
La mejor fraternidad es la desgracia.
Entre la gente ruin el que pestañea pierde.
La bondad, quien la tiene la da.
El hombre sin honra, más hiede que un muerto.
Mal habiendo y bien esperando, morirme he triste y no sé cuando.
A tal señor, tal honor.
El aburrimiento es consecuencia de la pereza
La avaricia rompe el saco.
Olla sin sal, haz cuenta que no tienes manjar.
Cuando Dios no quiere aliviar los males, ni sirven sangrías ni flores cordiales.
Mala olla y buen testamento.
Culpa no tiene quien hace lo que debe.
A confesión de castañeta, absolución de zapateta.
Compra de quién heredó, que barato te lo dará, pues regalado lo recibió.
El que perdona un engaño, merece ir a un rebaño.
Indio comido indio ido.
El que da, recibe.
Sabiduría probada, no dársele a uno para nada.
Mala para quien calla y peor para quien habla.
Un manjar continuado, enfada al cabo.
Más merezco; pero contigo me conformo.
El que se siente gracioso, siempre resulta engorroso.
El que calla, otorga.
Quien se excusa no indagado, en el asunto está untado.
Magra olla y gordo testamento.
Ni raja, ni presta el hacha.
Lástima grande que no sea verdad tanta belleza.
Burla con daño, no cumple el año.
A dineros dados, brazos quebrados.
Al mal pagador más vale darle que prestarle.
El qu'es comedido, come de lo qu'está escondido.
Lo que no puede curarse hay que aguantarlo.
Ratón que no sabe más que un horado, presto es cazado.