Pedir más es avaricia.
Lo que no fue tu año no fue tu daño.
No hay amor mi Linda Inés, sin su tasa de interés.
Heredar hace medrar; que no trabajar.
Con tripas vacías, no hay alegrías.
Consejo es de sabios perdonar injurias y olvidar agravios.
No hay alegría sin aburrimiento
Amanse su saña quien por si mismo se engaña.
Dar cuenta clara con paga, es de persona honrada.
El que hace lo que no debe, sucédele lo que no cree.
El que de amigos carece es porque no los merece.
La avaricia es mar sin fondo y sin orillas.
¿Riñen los amos?. Mal augurio para los criados.
Al enemigo honrado, antes muerto que afrentado.
Reniego del amigo, que se come solo lo suyo y lo mío conmigo.
La misma virtud no escapa a los golpes calumniosos.
A quien presta nada le resta.
Quien murió buscando gloria, no disfruto la victoria.
Al mal segador la paja estorba.
La pobreza no es vileza, más deslustra la nobleza.
¡Qué tan malo será trabajar, cuando le pagan a uno por hacerlo!.
Quien bien tiene y mal escoge, si sale mal que no se enoje.
Para vivir una vida desprendida, no debemos considerar nada como de nuestra propiedad.
Blas, si por malvas vienes, mal vas.
Buena mula, mala bestia.
El que va a la romería, se arrepiente todo el día.
La larga visita la alegría quita.
Quien no buscó amigos en la alegría, en la desgracia no los pida.
Lo que poco cuesta, poco se aprecia.
El que paga por anticipado no conseguirá un trabajo bien hecho.
A quien te hizo beneficio, está siempre propicio.
El perdón sobraría donde el yerro falta.
No hay peor pagador que el que no niega la deuda.
A quien nada quiere, todo le sobra.
A padre ahorrador, hijo gastador.
Cuerpo harto, a Dios alaba.
La ociosidad enseña muchas maldades.
Pobreza no es vileza.
Jueguen con el santo, pero no con la limosna.
Afanar y no medrar es para desesperar.
Un suspiro es poco alivio.
De sabio hace gala quien no se admira de nada.
Lisonja hostiga, nobleza obliga.
A la par es negar y tarde dar.
Al mal paso, darle prisa.
Madrastra, madre áspera.
Ni amigo reconciliado, ni café recalentado.
Lo que en la bonita es gracia, en la fea es desgracia.
Con gente mal criada, nada.
Hay confianzas que dan asco.