Ni por vicio ni por fornicio, sino para su santo servicio.
A barba muerta, poca vergüenza.
El que exprimió su limón que se tome su agrio.
El que paga mal, paga dos veces.
Súfrase y no se reprenda lo que excusar no se pueda.
A más servir, menos valer.
La adulación procura amigos, la verdad genera odio
Incluso el hombre más sabio tiene defectos. Ignorante es aquél que no los reconoce.
Más vale haberlo perdido, que nunca haberlo tenido.
Como al hierro la herrumbre, la envidia al hombre consume.
Más bien libre en el extranjero que ser un esclavo de regreso en casa.
Aborrecer tras haber querido, mil veces ha sucedido y mil más sucederá.
Pues morir no se excusa, mal vivir, ¿por qué se acusa?.
No hay palabra mal dicha si no fuese mal entendida.
¡Cuántas te tendrán envidia!.
Antes de hablar, si tienes ira, reza un avemaría.
Pasar por alto el gran saco de los defectos propios y censurar el saquito de los defectos de otro.
Regostóse el asno a las berzas, no dejó verdes ni secas.
Anda a chinga a otro lado mejor..
Bestia prestada, mal comida y bien caminada.
Lo que más se quiere, presto se pierde.
Para el mal peón, no hay buen azadón.
Dichosos mis bienes, que remedian mis males.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡qué de tiñosos habría!.
Al ausente y el muerto, ni injuria ni tormento.
Vergüenza y virginidad, cuando se pierden, para la eternidad.
Es más feliz el que regala que el que recibe.
Considera enemigo a aquel que al agraviarte lo hace solo con intención
Una onza de vanidad deteriora un quintal de mérito.
Dios sea loado, el pan comido y el corral cagado.
El que tiene caridad y un alma pura, de las fallas ajenas no murmura.
Flor de almendro, hermosa y sin provecho.
De lo bendito, poquito.
El centavo mal habido corrompe al peso honrado.
Con dote de mujer pocos llegaron a enriquecer, y muchos a envilecer.
Agrada y te agradarán.
Es en vano dar razones cuando no las escuchan.
Que la esperanza no te lleve jamás a despreciar lo que tienes.
Yerros de amor, dignos son de perdón.
Como soy gallego, ni pago ni niego.
Lo que se regala y se quita se vuelve cuita.
A lo que se quiere bien, se castiga.
Quien un mal habito adquiere, esclavo de el vive y muere.
Cuando se desahoga el sentimiento, la pena es menos.
Ni te abatas por pobreza, ni te ensalces por riqueza.
Hombre cortés, de todos estimado es.
Panza llena, quita pena.
Dios castiga sin piedra ni palo.
Beatas con devoción, las tocas bajas y el rabo ladrón.
El amor encogido en poco es tenido.