¿Riñen los amos?. Mal augurio para los criados.
Menos la muerte y la jodienda todo tiene enmienda.
El que solo se ríe, de sus maldades se acuerda.
Secreto tan solo es lo que sabemos dos: Dios y yo.
Quien no entiende una mirada, no entiende una larga explicación.
El que paga a lo primero, pierde a lo postrero.
A mala leña un buen brazado.
El ceder es a veces la mejor manera de vencer.
Faltará la madre al hijo, pero no la niebla al granizo.
Quien está enamorado de las perlas se tira al mar
Si una mujer no se guarda, ¿quién la guarda?.
No se debe escupir al cielo.
El que mucho habla, poco acierta.
Si alejas el combustible, alejas el fuego.
Hacerse de la vista gorda.
El labrador que quiera empobrecer, a sus criados deja de ver.
Ver y no tocar, se llama respetar.
Si no tienes dinero, pon el culo por candelero.
Bueno es el rigor; pero la misericordia es mejor.
De sabio hace gala quien no se admira de nada.
La sabiduría viene de escuchar, de hablar el arrepentimiento.
Llevar fuego en una mano y agua en la otra
Guárdate de puta que la bolsa deja enjuta.
Cuanto más se ama menos se conoce
Al roble no le dobles.
Hombre de cojón prieto, no teme aprieto.
Del bien al mal, no hay ni el canto de un real.
El beber es el placer, y el pagar es el pesar.
El mal oficial le echa la culpa a la herramienta.
La Justicia tolerante es cómplice del maleante.
¿Mujer si, comes de mi culo y huyes de mi boca?.
La mucha tristeza es muerte lenta.
Favor retenido, no debe ser agradecido.
Quien de valor hace alarde, tiene mucho de cobarde.
Llora, necio, llora tus perdidas horas.
Hay que poner tierra de por medio.
Cosa cumplida, solo en la otra vida.
La mujer, el caballo y la pistola no se prestan.
La polla que se acurruca, el gallo se la manduca.
El ruin cuando más le ruegan, más se ensancha.
Cuanto en tu casa me metí, mejor callar lo que vi.
Al amor lo pintan ciego y con alas, ciego para no ver los obstáculos, con alas para salvarlos.
Irse uno bestia y volver asno, no es milagro.
La gota de sangre mala, dura hasta la séptima generación
No hay peor ciego que el que no quiere ver.
De Gumiel, ni ella ni él; y si es de Izán, ni aún el pan.
A quien hubieras vencido no lo tengas por amigo.
Al que trabaja y anda desnudo, ajo y vino puro.
No le falte tabaco ni vino a quien hace camino.
El clérigo y el fraile al que han de menester, llamadlo compadre.