Perdonar no es olvidar, y en el perdón sin olvido sobran palabras y falta corazón.
Para la virtud somos de piedra, y para el vicio somos de cera.
No me quieras dar gato por liebre.
Le puso el dedo en la llaga.
Cada quien, con su cada cual.
Variante: Ver para creer y para no errar, tocar.
Jugar bien sus cartas.
Más se perdió en el diluvio.
Cuando Dios cierra una puerta, abre una ventana.
Guerra avisada no mata soldado, y si lo mata, es por descuidado.
Tu eres tu propia barrera; sáltala desde dentro
Lo estancado se pudre.
Nobleza obliga.
Dádivas y buenas razones, ablandan piedras y corazones.
Uno es dueño de lo que calla y esclavo de lo que habla.
Hombre prevenido vale por dos.
Al dedo malo, todo se le pega.
Echar por el atajo no siempre ahorra trabajo.
En Marzo tira el pastor el zarzo.
Los que temen una caída están medio vencidos.
Nadie le da vela en este entierro.
La promesa debe ser cumplida y la acción debe tener resultado.
Tu madre te llorará hasta el final de sus días; tu hermana hasta ponerse el anillo de boda; tu viuda hasta el rocío del amanecer.
La bondad, quien la tiene la da.
El tiempo es padre de la verdad y a relucir la sacará.
No hay dos sin tres.
El que a la tienda va y viene, dos casas mantiene.
Según es el dinero, es el meneo.
Conocido el daño, el huirlo es sano.
El huésped dos alegrías da, cuando viene y cuando se va.
Cada hombre lleva un loco dentro, y cada mujer un ciento.
Donde no hay, por demás es el buscar.
Cinco dedos en una mano, a las veces hacen provecho y a las veces hacen daño.
Si tu vida es adversa, pon la reserva.
Las palabras ásperas hieren más de una flecha envenenada.
El infierno está lleno de buenas intenciones y el cielo de buenas obras.
¿Quieres que en consejo hagan de ti cuenta?. Contradice tú a cualquiera.
Mil amigos son demasiadamente poco; un enemigo es demasiadamente mucho.
Belleza sin bondad es como un vino picado
Ira de mujer, trueno y rayo es.
Cien amigos son pocos; un enemigo es mucho.
Nunca falta un borracho en una vela.
El que pone al juego sus dineros no ha de hacer cuenta de ellos.
Si has perdido algo hazte a la idea de que se lo has dado a un pobre
Allegó el mezquino y no supo para quién lo hizo.
El buey tira del arado, más no de su agrado.
Variante: El ruin cuando más le ruegan, más se extiende.
Nunca falta quien dé un duro para un apuro.
El loco, por la pena es cuerdo.
Mande la razón y obedezca la pasión.