Jamás se desvía uno tan lejos como cuando cree conocer el camino.
Febreruco es loco, unas veces por mucho y otras por poco.
Un ruin ido, otro venido.
Pereza no alza cabeza.
A mono viejo no se le hace morisqueta.
Si Dios cierra una puerta, abre mil otras.
Por la caridad entró la peste. (Miguel Angel Fuentes)
El que fua a Sevilla perdió su silla.
En el pedir no hay engaño.
El que se fue a Tocopilla perdío su silla
El mal del amor, no lo cura el doctor.
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
Buenas palabras me dice, y a la espalda me maldice.
Saber elegir buena mujer, es mucho saber; pero sin mucho examen, no puede ser.
No se pierde lo que se dilata.
Con un bocado de trigo y otro del prado, saca mi maridito gordo el ganado.
Y el que es panzón ni aunque lo fajen.
Caridad y amor no quieren tambor.
Aunque digas y no hagas, haz y no digas.
A perro macho lo capan una sola vez
Cólera de amantes resurgir del amor
Cuando pobre, franco; cuando rico, avaro.
La llaga sana, la mala fama mata.
Quien en vida echa maldiciones, en la muerte no reza oraciones.
Gusto secreto, no es gusto entero.
El amor existe tanto bajo la lana como bajo la seda
Con quien tengas trato no tengas contrato.
Más vale ser ciego de los ojos, que del corazón.
Al que de ajeno se viste, en la calle lo desnudan.
El vino y la mujer se burlan del saber.
La paciencia es el puerto de las miserias.
Ni mesa sin vino, ni sermón sin agustino.
Si se muere el que me debe, todo se pierde.
El venido es preferido, que el ausentado pronto es olvidado.
Cuando se entera el cornudo, ya lo sabe todo el mundo.
Majada forera, sestil de verano, quien aquí te puso, mal sabe de ganado.
Hace la misma falta aquí que los perros en misa.
Casa ajena y caballo que no come hierba, déjale que se pierda.
mas puto ke joakito dandole a un ornitorrinco africano en celo.
El que a feo ama, bonito lo ve.
El dinero como el chisme, se hicieron para contarlo.
Bromas pesadas nunca sean dadas.
Abril, Abrilillo, siempre fuiste pillo.
Entre hermanos, dos testigos y un notario.
Caga el cura, caga el Papa, y de cagar, nadie se escapa.
En apagando el candil, guapas y feas van por el mismo carril.
Albañil chapucero tapa en falso el agujero.
La liebre búscala en el cantón, y la puta en el mesón.
Abogacía, que una boga y otra cía.
El amor, la picardía y la necesidad hacen buenos oradores.