Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡qué de tiñosos habría!.
La razón es de quien la tiene.
A caballo brioso toca: o frenarlo o se desboca.
El ignorante es poco tolerante.
Quien tras putas anda y su hacienda les da, en el hospital parará.
De puta vieja y de tabernero nuevo, guárdenos Dios.
Mujer hermosa, soberbia contenciosa.
Fuente de vida es la boca del justo, pero la boca del malvado encubre violencia.
Quien tiene hijo en tierra ajena, muerto le llora, y vivo le espera hata que llega la triste nueva.
Hay que andar más tieso que un ajo.
Otra de esas y me subo el cierre.[relevancia dudosa]
Ocio, ni para descansar.
Hablando se saben las cosas, callando se ignoran.
Gaviota hacia tierra, marinero a la mierda.
Ante el menesteroso, no te muestres dichosos.
Lo pasado, pisado.
El amor es eterno, mientras dura.
Mala y engañosa ciencia es juzgar por las apariencias.
De Dios a abajo, cada cual vive de su trabajo.
Este navega con banderita de pendejo.
En casa pobre no hay mujer buena.
Cuando el diablo habla, licencia tiene de Dios.
Los que de veras buscan a Dios, dentro de los santuarios se ahogan.
El necio se divierte con su mala conducta, pero el sabio se recrea con la sabiduría.
Esto esta hecho nomás a que aguante entrega.
Vive seguro de que alguien te ama mucho y siempre te lo ha demostrado.
Tanto se pierde por carta de más como por carta de menos.
Cambio de costumes, gran pesadumbre.
La blanda respuesta la ira quiebra, la dura la despierta.
Abadejo y amor de viejo, todo es abadejo.
A los tontos no les dura el dinero.
La falta de competencia, produce ineficiencia.
El plato de la mesa ajena se antoja más que el propio.
El amor gobierna su reino sin espadas.
Barre la nuera, lo que ve la suegra.
El amor: todo lo sufre, todo lo espera.
Una mala dádiva dos manos ensucia.
No puede el hombre huir la fortuna que le ha de venir.
Comer sin apetito, hace daño y es delito.
A los pendejos ni Dios los quiere.
Cague la espina quien se comió la sardina.
El amor entra por los ojos.
Rogar al Santo, hasta pasar el tranco.
Pretextos quiere la muerte para llevarse al enfermo.
el fracaso es la madre del éxito.
No hay fecha que no se cumpla, plazo que no se venza, ni deuda que no se pague.
La mujer experimentada, es temida y mal mirada.
El hombre a los treinta, o vive o revienta.
A gran solicitud, gran ingratitud.
Se pasa tantas veces cerca del cementerio que al final se cae dentro