Más valen amigos en la plaza que dineros en el arca.
Detrás de los pedos viene la mierda.
Lo que se gana con el culo vase como el humo.
Si te he visto no me acuerdo.
Da Dios alas a la hormiga, para morir más aína.
El que más hace, es el que menos merece.
Mal por mal, mejor está mi Pascual.
Divide y vencerás.
No es lo mismo predicar que dar ejemplo.
Palabra suave llegar al alma sabe.
Quien da el consejo, da el tostón.
Gran corsario es el tiempo, siempre llevando, siempre trayendo.
Perfecto solo Dios.
Ajo y vino puro, y luego verás quien es cada uno.
El chofer que no es perito, no maneja sino el pito.
Cuando no hay carne de lomo, de toda como.
Cuatro ojos ven más que dos.
Muerto, ¿quieres misa?.
A quien se hace puntal los perros le orinan en el cuello.
Como me tratan de gato salvaje, me pongo a robar gallinas.
Ni siquiera un dios puede cambiar en derrota la victoria de quien se ha vencido a sí mismo.
Quien hace una pregunta es ignorante cinco minutos; quien no la hace será siempre ignorante.
La cortesía exige reciprocidad.
Quien por todo se apura, su muerte apresura.
Más se queja quien caga en la manta que quien la lava.
En reuniones, el grosero, se destaca de primero.
Chupar y figurar es fácil de llevar.
Del viejo, el consejo; de la vieja, la conseja.
Dios acude siempre a la mayor necesidad.
Está más "pegado", que mosca en melado.
Quien frena la lengua conserva a sus amigos.
Los ojos lo curiosean, y el corazón lo desea.
No las tiene Rodrigo todas consigo.
No puedes privar alagua de correr y a los perros de ladrar.
A cartas, cartas y a palabras, palabras.
A Dios y a su altar, lo mejor has de dar.
Conseguir una mujer bella es fácil, lo difícil es conservarla.
Mejor pájaro libre que rey cautivo.
Muestra gran respeto por tu semejante.
El que quiera honra, que la gane.
Los tontos hablan mucho y no dicen nada.
Es más grande que un domingo sin paga.
No empeñes las prendas, mejor que las vendas.
Huye del mulo por detrás, del toro por delante, y de la mujer por todas partes.
No se puede tapar el sol con un colador de cocina.
Cuanta más prisa tienes más tropiezas.
Si deseas amor verdadero, aprende a amarte.
Yo soy la que hiedo, que no el atún que vendo.
Mas vale una trucha en el caldero que un salmón en el mar.
Fruta que madura verde, se pone amarga y se pierde.