Buen lector, mal escribano.
No hay luna como la de enero, ni amor como el primero.
Vamos arando dijo la mosca, sobre lo cachos del buey. Siempre uno trabajo mas que otro.
El que poco pide, poco merece.
La boca de un hombre mayor está sin dientes, pero nunca sin palabras de sabiduría.
Un apóstol en el cielo y un escribano en el suelo.
El hombre rico se cree sabio, pero el pobre inteligente le hará el examen.
Recuérdalo bien Mamerto, todo pirata no es tuerto.
Pleito y orinal llevan al hombre al hospital.
Las mujeres quieren ser rogadas.
Dos gorriones en una espiga hacen mala miga.
Una vez se nace, una vez se muere y una vez se quiere.
Cuanto más queremos a nuestros amigos menos los lisonjeamos. Cuanto menos los queremos más los lisonjeamos
Pan de mi alforja, como el no me falte, todo me sobra.
No me abra los ojos que no le voy a echar gotas.
Un niño sin padre es como una casa sin techo.
El que come y no da, atragantado morirá.
El hombre que hace su fortuna en un año debería ser ahorcado doce meses antes.
Mejor maestra es la pobreza que la riqueza.
Los enemigos de la bolsa son tres: vino, tabaco y mujer.
Lo único que aumenta cuando lo das a otros es el amor.
Cierra tu puerta y alaba a tus vecinos.
La nobleza del señor hace bueno al servidor.
No alardees de tu buena suerte ni te quejes de tu poca fortuna. Son dos caras de la misma moneda. Simplemente dale la vuelta a la moneda.
Cuando el león envejece hasta las moscas le atacan.
Mas se perdió en Cuba, y venían cantando.
Voz del pueblo, voz de Dios.
Ropa que mucho se cepilla, pronto raidilla.
Hoy un amigo mío entra en la fosa y otro en el tálamo; quizás éste sea feliz, pero aquél lo es sin duda alguna
El que da a todo el que le pide, acaba por pedir a quien no da.
Quien por lo llano tropieza, ¿qué hará en la sierra?.
Nota: Imita la fonética del inicio del canto de requiem "dies irae dies illae" ("día de ira, día de lágrimas") inspirado en Sofonías 1, 14. [1]
Al cuervo no agrada el asno vivo, sino muerto.
Con malas comidas y pésimas cenas, pierdes las carnes y se te notan las venas.
A la vejez se acorta el dormir y se alarga el gruñir.
El vago trabaja más por evitar el trabajo.
Un invitado debe marchar a tiempo y no abusar de su bienvenida; incluso un amigo se vuelve molesto si se queda demasiado tiempo.
Díjome mi madre que porfiase, pero que no apostase.
Quién guisa antes del Shabbat, comerá en shabbat.
Muchos hijos, riqueza do pobre.
El ama brava, es llave de su casa.
Media vida es la candela; pan y vino vida entera.
A quien en alabar lo bueno se queda corto, mírale el rostro.
Un hombre no vaga lejos de donde se está asando su maíz.
Perro no come perro.
El que come aprisa, come mal.
Nadie aprende por cabeza ajena.
En casa del doliente quémase la casa y no se siente.
Juego y paseo, solo para recreo.
El bebedor fino, a sorbitos bebe el vino.