La lengua larga es señal de mano corta.
Un clave pequeño abre grandes puertas.
El que con tontos anda es por sacarles la pasta.
Los rusos no temen a la cruz pero si al garrote.
Porfía mata venado, que no venablo.
Donde hay dolencia, haya paciencia.
Quien al mal árbol se arrima, mal palo le cae encima.
Quien no puede tener la pulpa, se contenta con el hueso.
El corazón tiene forma de urna. Es un recipiente sagrado lleno de secretos
A nave rota, todo tiempo es contrario.
Olla que hierve arrebatada, olla malograda.
Nada es bello excepto la verdad
Donde no hay cabeza todo se vuelve rabo.
No des consejo a quien no te lo pide.
Verifica siete veces antes de cuestionar a una persona.
Buen comer, trae mal comer.
Para su madre no hay hijo feo.
Cada uno dice quién es.
Del jefe y del perro viejo, mejor cuanto más lejos.
Ofrecer el oro y el moro.
Mejor es no comenzar, lo que no se puede acabar.
Nadie diga de ninguno porque no diga de el alguno.
Cree el fraile que todos son de su aire.
El hijo prodigo, siempre vuelve a casa.
Cerrar el arca ya hecho el robo, es precaución de bobo.
Nadie está más vacío que quien esta lleno de si mismo.
Quien baila y canta, su pena espanta.
Donde hubo fuego, cenizas quedan.
Al bobo, múdale el juego.
Lo que abunda nunca daña, cuando no es mal ni cizaña.
Persevera y triunfarás.
Ora en juego, ora en saña, siempre el gato mal araña.
Gástate en juerga y en vino lo que has de dar a los sobrinos.
Gran riqueza cien quebraderos de cabeza.
El letrado y la paciencia ganan la sentencia.
Hacerle a uno la pascua.
Con la mujer y con la mar hay que saber navegar.
Acuérdate al atar de que has de desatar.
Buena fama es buena cama.
El diablo nunca duerme.
El pagar y el morir, cuanto más tarde mejor.
Hay señor mándame todo percance, mándame males añejos; pero lidiar con pendejos, no me lo mandes señor.
El hambre y la suerte esquiva, son fuentes de la inventiva.
Padres viejos, hijos huérfanos.
Si Dios hizo la abeja, hizo la avispa el diablo.
Dime y olvidaré, muéstrame y podría recordar, involúcrame y entenderé.
Más vale un buen morir que un mal vivir.
A un hombre no se le puede juzgar por las apariencias.
Los hijos de mis hijas, mis nietos son. Los de mis hijos, sábelo Dios.
Guárdeme Dios de perro de liebres, piedra de onda, casa de torres y mujer sabionda.