No todo el que trae levita es persona principal
Si no amase a las mujeres bellas, Dios no las habría creado
Qué buen siervo, si hubiera buen señor.
Lo inútil siempre es caro, aunque cueste barato.
Andarse por las ramas.
La reunión en el rebaño obliga al león a acostarse con hambre.
Bien de mis males, mal de mis bienes.
Al flojo cavador, meterlo en medio, y grande azadón.
Aramos, dijo la mosca al buey.
Quien monta un tigre corre el riesgo de no poderse bajar nunca.
Quiere acabar con el canibalismo comiéndose a todos los canívales.
Es lícito responder a la fuerza con la fuerza
El sol de Marzo, da con el mazo.
Una mujer bella es el paraíso de los ojos, el infierno del alma y el purgatorio de la bolsa
Lo que no fue tu año no fue tu daño.
Ida por ida, ir por ir, más vale a la taberna que a la botica.
No hay donde ocultarse en la superficie de agua.
Comadre andariega, donde voy allá os fallo.
En mentando el ruin de Roma, por la puerta asoma.
Cuando uno más la precisa, es la suerte más remisa.
Al cabo de la jornada, no tener nada.
Casa convidada, pobre y denostada.
Uno no vale lo que pide sino lo que le pagan.
Donde entra el mucho vino, sale el tino.
Es tarde cerrar la puerta del establo después que los caballos se han desbocado.
Domingo de Ramos, el que no estrena no tiene manos.
El viento que el marinero quiere no sopla siempre.
Solo un tonto mete los dos pies en el agua para ver su profundidad.
De todas maneras, aguaderas.
Dejar de comer por haber comido no es tiempo perdido.
El gorrón tiene que ser sufrido.
Imaginación suelta, en un instante anda mil leguas.
No es pobre el que poco tiene, sino el que quiere.
Llegar y pegar, Matías, no es para todos los días.
El bien hacer abre cien puertas, y el mal agradecer las cierra.
Si bien hicieres, sea mientras vivieres.
Dí lo que quieres, que yo no estoy en casa.
Cuando en el cielo oscuro hay ventanas, de llover no hay ganas.
Vino y amores, de viejo los mejores.
Quien mucho duerme jornada pierde.
No debe de cambiarse de caballo al pasar el río.
Flor de Marzo, no quiebra el carro.
Cuando uno no sabe bailar, dice que el suelo está húmedo.
Quien mal padece, mal parece.
Hasta la muerte, todo es vida.
Al que al cielo escupe, en la cara le cae.
Del reir viene el gemir.
Ni juegues ni trates con mujeres y vivirás como quieres.
La mujer y la gallina, hasta casa de la vecina.
Enfrenta la lengua; considera y rumia las palabras antes de que salgan de la boca.