La peseta, la vela y el entierro por donde quiera.
Contra la gota, ni gota.
Voluntad tiene a los tronchos quien abraza al hortelano.
Hijo de puta no es nacer, es más bien saberlo ser.
No te mofes de los viejos, que de ellos no estamos lejos.
Dios nos libre del incendio en una casa vieja.
El holgazán tiene en vano sus cinco dedos en la mano.
La muerte es flaca y no ha de poder conmigo.
Donde no hay pan, se va hasta el can.
Ninguna situación es tan grave que no sea susceptible de empeorar.
La fantasía es más veloz que el viento
El que es buen pagador es señor de la bolsa de otro.
No busques donde no hay.
Está más entristecido, que mico recién cogido.
La alegría es gemela
El vino en bota, y la mujer en pelotas.
Amor de madre, que todo lo demás es aire.
La lengua unta y el diente pincha
Quien destruye un hormiguero, no es hombre bueno.
Aún no ha nacido el niño y ya lo queremos casar.
Tanto pedo para cagar aguado.
El amor y la luna se parecen: menguan cuando no crecen.
Firma papel y te encadenarás a él.
Más vale tener malos amigos que buenos enemigos.
Si lo piensas, decídelo. Si lo decidiste, no lo pienses.
El que da lo que tiene antes de la muerte merece que le den con un canto en los dientes.
Más vale que los dientes no riñan con la lengua.
Cosechas de ajos y melones, cosechas de ilusiones.
Mírate a ti mismo y entrarás en un abismo.
Quien se venga encontrará la venganza de los dioses
Para que alcance siempre tiene que sobrar.
Sufriré hija golosa y albendera, más no ventanera.
El que habla de la mar, en ella no suele entrar.
El que callar no puede, hablar no sabe.
Con fabes y sidrina, nunca falta gasolina.
Lo que se regala y se quita se vuelve cuita.
Siempre se rompe la soga por lo más delgado.
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
Hablar con lengua de plata.
Pan con queso sabe a beso.
El que se fue y regreso, su nido ocupado hallo.
Adulándote, necio y malo te hará tu amigo, censurándote, sabio y bueno te hará tu enemigo.
La memoria de los justos es una bendición, pero la fama de los malvados será pasto de los gusanos.
Al amigo cuando lo pruebas, a veces chasco te llevas.
Al tahúr nunca le falta qué jugar ni al putañero qué gastar.
Se te caes siete veces, levántate ocho.
Hay quien va a por lana y vuelve trasquilado.
La felicidad es una cosa monstruosa y los que la buscan son castigados
A la mujer loca, más le agrada el pandero que la toca.
Cada gitano que se coma sus mierdas.