Ya están las migas en la poyata, y el que se descuide no las cata.
Pan de boda, duro a las pocas horas.
A la que tenga más de treinta no la pretendas.
Querer y no poder es más antiguo que el peer.
El hábito es al principio ligero como una tela de araña, pero bien pronto se convierte en un sólido cable.
A la sierra, ni dueña ni cigüeña.
Preferir ser jade en añicos antes que una teja entera.
La edad madura es aquella en la que todavía se es joven, pero con mucho más esfuerzo.
Da lo tuyo antes de morir, y dispónte a sufrir.
Puede que un hombre sea malo y buenos sus modales.
La puerta de Dios siempre está de par en par.
Si las vigas de arriba están mal, las de abajo otro tal.
Muchas hormigas matan un camello.
Haz bien y échalo al mar; si los peces lo ignoran, Dios lo sabrá.
Ya lo dice el refrán: pasa hambre el que no tiene pan.
El destino baraja, nosotros jugamos.
Un diablo bien vestido, por un ángel es tenido.
Peor que pulga en la oreja
El zapatero, juzgue de su oficio y deje el ajeno.
Una mano y un pie no aplauden juntos.
No bastan estopas para tapar muchas bocas.
Lo que me debe Juan no me lo puede pagar; pero si se muriera, menos pudiera.
Imite y supere el envidioso al envidiado; más que él será elogiado.
Vino y mujer, te ponen al revés.
¡Cuántas te tendrán envidia!.
Grabemos los agravios en la arena y las gentilezas en el mármol.
Deja al menos un huevo en el nido
Por sus hechos los conoceréis.
La virtud es de poco sueño.
¿Quién con una luz se pierde?
Que el amor sea como un paño que envuelve tu vida y tu muerte
La bebida despinta al barniz y descubre al hombre.
Salud para mí, trabajo para mi marido.
A quien con mierda trasiega, algún olor se le pega.
El caballo que es rotón, y el jinete que le hace daño.
Tal vendrá que tal te quiera.
Con las viñas te has casado, y después se te han helado.
El dinero es bueno para siervo, malo para dueño.
Barro y cal, encubre mucho mal.
Si el dinero no es tu sirviente, será tu amo.
Del niño el beso, del viejo el consejo.
Días de mucho vísperas de ayuno.
Las mujeres por poco se quejan y por menos se ensoberbecen.
Buen cazador, mal labrador.
Para disfrutar hay que empezar por olvidar
Quien calladamente arde, más se quema.
Si no tiene solución, preocuparse no sirve de nada.
Que cada cual se rasque con sus uñas.
La arruga es viejera, la cana embustera.