Azotando el cuerpo de la mujer se ajusta su virtud
El asno que se cree ciervo, al saltar se despeña.
La juventud de un hombre jamás morirá, a menos que él la mate.
Hablar por la boca del ganso.
Quien llega tarde a la fiesta, no logra cena ni orquesta.
Quien compra cuando no puede, vende cuando no quiere.
Nadie da palos de balde.
Guárdate del enemigo que llevas en ti y contigo.
Amor grande vence mil dificultades.
El momento elegido por el azar vale siempre más que el momento elegido por nosotros mismos.
El árbol que no da frutos, da leña.
Leche y vino, veneno fino.
Más honrado es el que la honra merece que aquel que la tiene.
El amor es una extraña criatura dulce y absurda que se alimenta de fantasía y muere de saciedad
El que da lo que tiene no está obligado a dar más.
A los viejos les espera la muerte a la puerta de su casa; a los jóvenes les espera al acecho.
El mucho joder "excompone" el cuerpo.
Es mejor callar que con tontos hablar.
No alabes ni desalabes hasta siete Navidades.
A las burlas, así ve a ellas que no te salgan veras.
Si lo que vas a decir no es más bello que el silencio: no lo digas.
Lo bien hecho bien parece.
Ni al jugador que jugar, ni al gastador que gastar, ni al avaro que guardar.
Un hombre puede lo que sabe
Donde reina la mujer, el diablo es primer ministro.
No le escribas a tu mejor amigo, lo que puede saber tu peor enemigo.
Padecer cochura por hermosura.
El cielo no cierra completamente el camino a los hombres.
Al viejo se le cae el diente pero no la simiente.
Dedo encogido, no rebaña el plato.
A Dios, lo que es de Dios y al Cesar lo que es del Cesar.
El muerto y el ausente, no son gente.
Firmar sin leer, solo un necio lo puede hacer.
Nosotros, perros de casa, hemos matado a la liebre, dice el perro faldero.
Este afán renovador, cambia malo por peor.
El que tiene padrino es el que se bautiza.
Guardado está lo que guarda Dios; pero lo demás, no.
No es de hombre prudente nadar contra la corriente.
Quiere como si hubieras de aborrecer y aborrece como si hubieras de querer.
Si falta la comida, torcida va la vida.
Todo necio confunde valor y precio.
A veces vivimos nuestra vida sintiéndonos encadenados, sin saber que nosotros tenemos la llave.
Con vil dinero, tendrás vela y candelero; sin dinero vil, ni candil.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
Si los filtros sirviesen para capturar a los hombres, todas las mujeres tendrían un amante
Alábate, mierda, que el río te lleva.
Estas sacando fuerza de flaqueza.
El gato y el ratón nunca son de la misma opinión.
Cuando hago la escobada, nadie entra en mi morada.
Dios me lo dio y Dios me lo quitó, bendito sea Dios.