Lágrimas Las del heredero son risas encubiertas.
La verdad siempre sale a flote.
Juegos de manos, ni a los piojos les son gratos.
Vivir de fiado es la manera de pagar el doble.
Nunca olvides tu casa.
Un hombre puede lo que sabe
El que dice verdades a medias, dice mentiras a puños.
La avaricia es mar sin fondo y sin orillas.
Amistad del poderoso, sol de invierno y amor de mujer, duraderos no pueden ser.
Con un huerto y un malvar, hay medicinas para un lugar.
Un abogado y un asno, saben más que un abogado.
Siempre que ha de hablar un lisiado, en la puerta un jorobado.
A falta de olla, pan y cebolla.
Le estas buscando los tres pies al gato y te van a salir los cuatro.
Son necesarios los amigos hasta en casa del diablo
Suerte te dé Dios, hijo, que el saber de nada sirve.
Al tonto se le conoce pronto.
Los pájaros, tirándole a las escopetas.
Solo sé que poco sé y lo poco que sé apenas lo sé.
Hasta el peor papel tiene necesidad de ser bien interpretado.
No hagas bien sin mirar a quien.
Sarna con gusto no pica.
El consejo a posteriori es como la lluvia tras la cosecha
De donde viene la descomunión, allí viene la absolución.
Mejor es la pobreza en la mano del Dios, que riquezas en un almacén.
A camino largo, paso corto.
Para librar a vuestros hijos de esos vicios y calamidades haced que desde niños se den a la virtud y trabajos.
Nunca tiene razón quien no tiene dinero.
A quien no la teme, nada le espanta.
Peso y medida, alma perdida.
Arriba canas y abajo ganas.
Camaron que se duerme se lo lleva la corriente.
Con quien se va no se cuenta, tan siquiera se le mienta.
Hombre ambicioso, hombre temeroso.
El de las piedras hace pan.
Para verdades el tiempo, y para justicia Dios.
Brizna en ayunas, y sin comer plumas.
Díjome mi madre que porfiase, pero que no apostase.
Mejor es no prometer que dejar de cumplir lo prometido.
La del sastre de Campillo, que cosía de balde y ponía el hilo.
La primera vez es una gracia, la segunda vez es una regla.
Quien hace lo que puede no está obligado a más.
Qué bonita es la vergüenza, mucho vale y poco cuesta.
El brazo a trabajar, la cabeza a gobernar.
Con dinero en el bolsillo se es inteligente, atractivo, y además se canta bien.
El trigo y la mujer a la candela parecen bien.
Todo el mundo nace poeta.
Actividad cría prosperidad.
El yerro del médico, la tierra le tapa; el del letrado, el dinero le sana.
En casa del ahorcado, no mientes la soga.