Con un huerto y un malvar, hay medicinas para un lugar.
Nunca olvides tu casa.
Dios te dé paz y paciencia y muerte con penitencia.
Muerte, no te me Achégate, que estoy temblando de miedo.
Vivir de fiado es la manera de pagar el doble.
Lágrimas Las del heredero son risas encubiertas.
La avaricia es mar sin fondo y sin orillas.
La verdad siempre sale a flote.
Juegos de manos, ni a los piojos les son gratos.
Siempre que ha de hablar un lisiado, en la puerta un jorobado.
Le estas buscando los tres pies al gato y te van a salir los cuatro.
Un abogado y un asno, saben más que un abogado.
El que dice verdades a medias, dice mentiras a puños.
A falta de olla, pan y cebolla.
Los pájaros, tirándole a las escopetas.
Al tonto se le conoce pronto.
El consejo a posteriori es como la lluvia tras la cosecha
Hasta el peor papel tiene necesidad de ser bien interpretado.
Suerte te dé Dios, hijo, que el saber de nada sirve.
Solo sé que poco sé y lo poco que sé apenas lo sé.
Son necesarios los amigos hasta en casa del diablo
Sarna con gusto no pica.
Mejor es la pobreza en la mano del Dios, que riquezas en un almacén.
A camino largo, paso corto.
De donde viene la descomunión, allí viene la absolución.
Hombre ambicioso, hombre temeroso.
A quien no la teme, nada le espanta.
No hagas bien sin mirar a quien.
Nunca tiene razón quien no tiene dinero.
Arriba canas y abajo ganas.
Camaron que se duerme se lo lleva la corriente.
Con quien se va no se cuenta, tan siquiera se le mienta.
El de las piedras hace pan.
Para librar a vuestros hijos de esos vicios y calamidades haced que desde niños se den a la virtud y trabajos.
Díjome mi madre que porfiase, pero que no apostase.
Mejor es no prometer que dejar de cumplir lo prometido.
Peso y medida, alma perdida.
Brizna en ayunas, y sin comer plumas.
La del sastre de Campillo, que cosía de balde y ponía el hilo.
Quien hace lo que puede no está obligado a más.
La primera vez es una gracia, la segunda vez es una regla.
Qué bonita es la vergüenza, mucho vale y poco cuesta.
Con dinero en el bolsillo se es inteligente, atractivo, y además se canta bien.
Para verdades el tiempo, y para justicia Dios.
Todo el mundo nace poeta.
El trigo y la mujer a la candela parecen bien.
El brazo a trabajar, la cabeza a gobernar.
El yerro del médico, la tierra le tapa; el del letrado, el dinero le sana.
Actividad cría prosperidad.
En casa del ahorcado, no mientes la soga.