El hijo que sale al padre, saca de duda a la madre.
Preguntando se llega a Roma.
Palabra o piedra suelta, no tienen vuelta.
El espantajo solo dos días engaña a los pájaros; a los tres, se cagan en él.
Conócete a ti mismo.
Da lo suyo al dueño y gozarás de buen sueño.
Ir despacio es de Dios; ir rápido es del diablo.
A casa de tu tía, entrada por salida.
Dios está en todas partes.
Amor con casada, solo de pasada.
No hables por boca ajena.
Haz lo que debes y no lo que quieres.
A grandes cautelas, otras mayores.
Agua y luna, tiempo de aceituna.
Yerra, y no poco, el que discute con un loco.
A mal que no tiene remedio, no hay más que ponerle buena cara.
Cuando tu ibas, yo venia.
Cada grumo tiene su humo.
Consejos vendo y para mí no tengo.
No tengáis en cuenta lo que vuestro corazón dice sobre la almohada
Con beatas y beatos, mucha vista y poco trato.
Es quien predica y predica, quien menos cree lo que explica.
Ave que vuela, a la cazuela.
Olla que hierve arrebatada, olla malograda.
Dinero olvidado, ni agradecido ni pagado.
Quieres más o te guiso un huevo.
A raposa durmiente, no le amanece la gallina en el vientre.
En boca con mella, si entra una mosca, allá ella.
El corazón, ni engaña ni se engaña.
Ser más bueno que el pan.
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta.
Quien se enamora sin dinero y se sulfura sin poder es un infeliz
Caminito comenzado, es medio andado.
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
El cura de la aldea, por él venga lo que desea: que mucha gente se muera.
El diez de Abril, al cuco verás venir.
La barca pasa, la orilla queda
Jinete chico en caballo grande, una pulga sobre un elefante.
La mujer pare llorando, y la gallina cantando.
No hay mejor testigo que el papel escrito.
Entre hermano y hermano, no metas la mano.
Al que fortuna lo viste, fortuna le desnuda.
Al cuerdo o al hábil, todo le es fácil.
El que más madrugo, un talego se encontró.
Al que se casa una vez, dan corona de paciencia; y al que dos, capirote de demencia.
Alaba al ignorante y hazle bailar; si no es tonto, tonto le harás terminar.
Por la facha y por el traje, se conoce al personaje.
En casa del pobre, reventar antes que sobre.
La alegría es gemela
Su tarea es cuidar a los mayores, a los indefensos, a aquellos que no pueden hacerlo por su cuenta, y por sobre todo, a los niños, el futuro de la humanidad.