Al pagar dinero, pesar y duelo.
Del que mucho cela a su mujer, guardate como de Lucifer.
Deja de mirar la puerta que se cerró, pues nunca encontrarás la que se ha abierto frente a ti.
Quien hace la cuenta sin el huesped, la hace dos veces.
El secreto de la vida no es hacer lo que quieras, sino querer lo que haces.
Agarrando aunque sea fallo.
Trece morcillas tiene un cerdo, ni te las doy ni te las cuento.
No se puede caminar contemplando las estrellas cuando se tiene una piedra en el zapato.
Hasta el más santo tiene su espanto.
Mal se saca agua de la piedra.
Del ocio nace el feo negocio.
El idiota es como el ladrón de campanas, que se tapa el oído para robarlas.
Temporal de noche, mucho ruido y pocas nueces
El que se pega al televisor, pierde fuerzas y color.
Han comenzado una disputa que el diablo ya no les dejará terminar.
Le quieren enseñar al padrecito a rezar el Padre Nuestro.
Donde hay dolencia, haya paciencia.
Abájanse los estrados y álzanse los establos.
La pascua del aldeano, la barba hecha y el tejuelo en la mano.
Donde hubo humareda, el rescoldo queda.
En la casa del cura siempre hay hartura.
Quien guarda halla, y quien cría mata.
El sexo nos hace perder la cabeza
Quien miente, pronto se arrepiente.
Manos calientes y corazón frío, amor perdido.
Coger el huevo de la gallina y dejar ir el de la gansa
Echando a perder se aprende.
Beber sin comer, maña de ranas es.
Completar (uno) el número de flautistas sin saber tocar la flauta.
El enemigo es grande si se lo ve de rodillas.
Cabeza grande y gran cabeza, son dos cosas muy diferentes.
La humanidad se divide en tres clases: los inamovibles, los móviles y los que se mueven.
Una van de cal y otra van de arena.
El hombre acucioso y fuerte. no confía Solo en la suerte.
Amigo insincero, hago cuenta que perdí, de mi mula el sudadero.
Si la montaña no va Mahoma, Mahoma va a la montaña.
Cuando una desgracia amaga, otras vienen a la zaga.
A tu tierra grillo aunque sea con una pata.
Mala olla y buen testamento.
Es mejor un buen rumor que una mala noticia.
Carrera que no da el caballo, en el cuerpo la tiene.
El aprender es amargura; el fruto es dulzura.
En prisión y enfermedad, se conoce la amistad.
Busca una luz en lugar de estar maldiciendo eternamente la oscuridad.
Más largo que un día sin pan.
El que busca, encuentra.
Con tripas vacías, no hay alegrías.
El aire de Madrid mata a un hombre y no apaga un candil.
Vendrán por lana y saldrán trasquilados.
Quien bien te hará, o se te irá o se te morirá.