Una escoba ataviada, por dama hermosa pasa.
La mucha alegría y la mucha tristeza, muerte acarrean.
Bocadito regular, que se pueda rodear.
Mientras comemos, ¡qué buenos semos!; cuando ayunamos, ¡qué mal andamos!.
De sabios es variar de opinión.
La felicidad es como el dulce de azúcar, cuando se quiere, se hace.
Si deseas la paz, amistad y elogios? escucha, mira y ¡sé mudo!
Tapados como el burro de la noria.
Andallo, mi vida, andallo, quien no puede a pie, que vaya a caballo.
Hierba segada, buen sol espera.
La ciencia quiere prudencia y experiencia.
Paloma que va volando no dice a dónde ni cuando.
Llena o vacía, menos la quiero tuya que mía.
Una tormenta de arena pasa; las estrellas permanecen.
Hiérese el cuerdo, porque no se ahorque el necio.
Cada cosa a su tiempo, los nabos en Adviento y las cerezas en habiendo.
El amor destierra la vergüenza.
Gallina ponedora y mujer silenciosa, valen cualquier cosa.
Casa de muchos, casa de sucios.
Cacera y pesquera, a la vejez piojera.
Partí una, partí dos, partí tres..., salieron vanas. Las palabras de los hombres son como las avellanas.
Herrero que no ve, de una aguja saca tres.
Lo que se pierde en una casa, se gana en otra.
A la vejez, viruelas.
Cada tonto tiene su manía.
Cuando una puerta se cierra, otra suele abrir la fortuna.
Solo a los locos les gusta la guerra, el mar y el matrimonio.
Cuando el hombre ha agotado las mentiras, encuentra la verdad en el nuevo saco
A un clavo ardiendo se agarra el que se está hundiendo.
La mariposa al posarse sobre la rama teme romperla.
Una vez se nace, una vez se muere y una vez se quiere.
Entre la cuna y la sepultura no hay cosa segura.
Los hijos de mis hijas, mis nietos serán; los hijos de mis hijos, en duda estarán.
Como estará el infierno para que el diablo dé limosna.
Cuando habla uno solo, todos escuchan, pero si hablan todos a la vez ¿quién escucha? Proverbio abisinio.
El hombre teme el paso del tiempo y el tiempo teme el paso de las pirámides.
Tiene que pedirle permiso a un pie para mover el otro.
Cuando golpees una piedra con el pie, consulta antes tu conciencia.
Jurado ha el espejo no hacer lo blanco negro.
El abad canta donde yanta.
Casa sin sol, hace que el médico entre a todas horas.
El ladrón empieza robando un alfiler y llega a robar un imperio
Machacando y más machacando se hace el gazpacho.
Yo que callo, piedras apaño.
Nadie busca a otros en el horno si no ha estado allí él mismo
No te fíes de la muchacha de la taberna ni del cielo estrellado de Diciembre.
La vida es un soplo.
Esta bien; pero podría estar mejor.
Allega, allegador, para buen derramador.
Vivir cada uno como querría morir, ése sería buen vivir.