Es más fácil hacer un camello saltar una zanja que hacer un tonto escuchar la razón.
Cuando un tonto coge una linde, la linde se acaba pero el tonto sigue.
Por donde entra la cabeza, todo el cuerpo entra.
El espíritu intenta seguir el mismo camino que el corazón, pero no llegará nunca tan lejos
Los amigos se comprenden mejor en la distancia
El cerebro es embustero; el corazón verdadero.
Si no te equivocas de vez en cuando, quiere decir que no estas aprovechando todas tus oportunidades.
El suspiro de una joven se oye desde más lejos que el rugido de un león.
Tener el juego trancado.
Cada loco con su tema y cada cuerdo con su apotema.
El día que amasó, mal día pasó; pero peor es no tener qué amasar ni qué cerner.
En el marido, prudencia; en la mujer, paciencia.
Más puede Dios solo que los diablos todos.
Dios da barbas, al que no tiene quijada.
¿Quieres conocer el valor del dinero?. Pide algo prestado.
Esfuerzo de vago, barriguera rota.
La ocasión es la madre de la tentación.
A los ojos que aman no les avergüenza mirar
Golondrina que con el ala roza la tierra, agua recela.
Bendito y alabado; que amanezco vestido y calzado.
Más ordinario que una vaca con pedal.
Suele caerse la paciencia cuando la cargan de injurias.
Agua vertida, mujer parida.
Esperar salud en muerte ajena es condena.
Quien hizo una, hará ciento.
Nadie extienda la pierna sino hasta donde la sábana llega.
Puerta de villa, puerta de vida.
Niño que en la mesa canta, se atraganta.
Para ser tonto, los libros son estorbo.
Muchos pocos hacen un mucho.
El mundo es de la gente activa
¡Oh, si volasen las horas del pesar como las del placer suelen volar!.
El pequeño can levanta la liebre y el grande la prende.
En cosas de su provecho, hasta el más tonto es cuerdo.
A gran culpa, suave comprensión.
La casa, la mujer la hace o deshace.
Ama a quien te ama, y no a quien te ilusiona.
Para morirse, siempre hay tiempo.
Donde esperáis la suerte, viene la muerte.
Hablar en plata blanca.
Ignora al ignorante.
Dar una higa al médico.
A muertos y a idos, no hay amigos.
A quien te hizo una hazle dos, aunque no lo mande Dios.
Tiempo al pez, que picará alguna vez.
Predicar en desierto es como aconsejar a un muerto.
Resbalada no es caída, pero es cosa parecida.
Albricias, madre, que pregonan a mi padre.
Cuando menos lo piensa el guapo, le sale la jaca jaco.
La vida es un juego.