El arte de ser sabio es el arte de saber que ignorar.
A la hija traviesa, con azotes se endereza.
El mucho joder empreña.
A veces el echar a andar es la más difícil del caminar.
Caballo que vuela, no necesita espuela.
Gallo fino no extraña gallinero.
Hijos y mujer añaden menester.
Bárbara reina, bárbaro gusto, bárbara obra, bárbaro gasto.
El que las sabe, las tañe.
Pan tierno, casa con empeño.
Modesto obsequio que encierra gran afecto.
De tal árbol tal astilla.
Hay gente que le das la mano y te agarra el pie.
Dios en el cielo, en la tierra, el dinero.
Hombre de poco conocimiento, hogar sin cimiento.
Las palabras son las hojas, los actos son los frutos.
Cosa muy querida, presto perdida.
Enamorado y loco, lo uno es lo otro.
La fe infundada en la autoridad no es fe
Dar consejo es virtud de segundo orden.
No digas que va a llover, sin sentir gotas caer.
Mas vale tierra en cuerpo que cuerpo en tierra.
Dineros me dé Dios; que con mi poco saber me aviaré yo.
O faja o caja.
Abejas sin comida, colmenas perdidas.
Hijo de mi hija, mi nieto será; hijo de mi hijo, Dios lo sabrá.
Vivir es morir lentamente.
Romería de cerca, mucho vino y poca cera.
Hay más sabiduría escuchando que hablando.
Castañas en cocción, en otoño o en invierno, buena alimentación.
Ausente y muerto, viene a ser lo mesmo.
No es lo mismo oír decir "moros vienen", que verlos venir.
Invierno que mucho hiela, cosecha de fruto espera.
Matad el hambre, y no deis lugar que la hartura os mate.
Algo quiere la coneja, cuando mueve las orejas.
Mata, que Dios perdona.
El que da, no debe volver a acordarse, pero el que recibe, nunca debe olvidar.
El sastre engaña al parroquiano, y bien vestido el parroquiano, a la mitad del género humano.
El yerro encelado, medio perdonado.
La tierra será como sean los hombres.
Zun de noche, se sube a un coche
Pájaros de otoño, gordos como tordos.
Come y bebe, que la vida es breve.
Lo que humedecido viene, muy prontico se reviene.
A cucharón grande pa' quitar el hambre.
Piensa con menos emociones y vivirás largos días.
La variedad place a la voluntad.
El temor modifica tu conducta.
Las palabras son las palabras, pero es el dinero el que adquiere tierras.
Dar a la tierra el grano, para que retorne la mazorca.