Sufre callando lo que no puedes remediar hablando.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
A quien dios no le dio hijos el diablo le dio sobrinos
Chica centella gran fuego engendra.
Miel sobre hojuelas. (para indicar que algo es muy bueno)
Al amigo reconciliado, con un ojo abierto y el otro cerrado.
Cielo empedrado a las veinticuatro horas mojado.
Quien guiña el ojo con malicia provoca pesar; el necio y rezongón va camino al desastre.
Cuando un tonto se agarra a una reja, o la arranca o no la deja.
La memoria es como el mal amigo, cuando más la necesitas te falla.
A lo que no tiene remedio, oídos sordos.
Para poca ventura, remedio es la sepultura.
El viaje no ha acabado aunque ya se vea la iglesia y el campanario
La contemplación del vicio es vicio.
Un loco echa una piedra al río, y cien cuerdos no la pueden recuperar.
Nunca con menores, entables amores.
Burla pesada, en veras acaba.
Cuanto más se duerme más se quiere.
Hacer un pan como unas hostias/tortas.
Amor y guerra tienen batallas y sorpresas.
Indio, pájaro y conejo, en tu casa ni aún de viejo.
Cuando se prevé un peligro, ya está medio evitado.
Alegría, albarderos que bálago se arde.
Guardas bien y no sabes para quien.
El corazón y los ojos nunca son viejos.
A canto de pájaro y a gracia de niño no invites a ningún amigo.
Desde donde se posan las águilas, desde donde se yerguen los jaguares, el Sol es invocado.
Decir bien y obrar mejor.
El que hace lo que no debe, sucédele lo que no cree.
Bien ama quien nunca olvida.
No pases la noche temiendo el mañana. ¿Cómo es el día siguiente? El hombre no sabe como es el día siguiente.
Quien del diablo duerme, poco aprende.
Criado murmurador, es cuchillo del señor.
Si no sabes hacer, mira al vecino qué hace
Come niño, y crecerás; bebe, viejo, y vivirás.
Cuenta errada, sea enmendada.
El que regala, no vende; pero sorprende.
Hijos tienes, nueras tendrás, cuando te descuides en la calle te verás.
Mal duerme quien penas tiene.
Mal de gota y de locura, tarde tiene cura.
Reino dividido, reino perdido.
Hasta una hormiga que pierde, duerme.
Dichoso quien escarmienta en cabeza ajena.
Comer con fuerza, mascar con ganas y lo que no se hiciere hoy se hará mañana.
Si el ocio te causa tedio, el trabajo es buen remedio.
La calidad de la tela, ya una hilacha la revela.
Nada es fácil para el falto de voluntad.
Llegaste como caído del cielo.
Casa chica infierno grande.
La reflexión consigue tantas victorias como la precipitación consigue derrotas.