Amor con celos, causa desvelos.
Luna al salir, colorada, pronto ventada.
Llevar agua al mar.
Dinero de canto, se va rodando.
Esto es pan comido.
mas puto ke joakito dandole a un ornitorrinco africano en celo.
El infortunio hace sabios y la buena fortuna , sandios.
Cuando se vuelven las tornas, medio mundo se trastorna.
Trabajo de común, trabajo de ningún.
Bendita la casa que a viejos sabe.
Calabazas coloridas, en otoño recogidas.
Hoy que puedo lo haré; que mañana, no sé si podré.
Cuando a Roma fueres, haz como vieres.
Juglar que mucho canta, poco yanta.
Queriendo hacerlo mejor, a veces estropeamos lo que está bien hecho.
En boca del mentiroso lo cierto se hace dudoso.
Aullar contra el ciervo, perder voces y tiempo.
Solo deja para los demás lo que no quieras hacer tú mismo.
Cantando y cantando, las penas se van aliviando.
El abismo lleva al abismo
Libros, caminos y días dan al hombre sabiduría.
De Gumiel, ni ella ni él; y si es de Izán, ni aún el pan.
Amor, tos, humo y dinero no se pueden encubrir mucho tiempo.
Agua y bailar, a hartar. Indica que el agua y la diversión nunca deben faltar.
Hoy un amigo mío entra en la fosa y otro en el tálamo; quizás éste sea feliz, pero aquél lo es sin duda alguna
Quien sabe adular sabe calumniar.
Ni bebas agua que no veas, ni firmes carta que no leas.
Aconseja al ignorante, te tomará por su enemigo.
No basta con ser buena, hay que aparentarlo.
Buen arte es el médico que sotierra su yerro.
La buena lectura, alivia la tristura.
Limando se consigue de una piedra una aguja
Un centímetro delante nuestro es completa oscuridad.
Abad de zarzuela, comisteis la olla, pedís la cazuela.
Tragando aunque sea saliva.
Valgan las llenas, por las vacías.
Si quieres saber como es tu amigo, túmbate al borde de un camino y simula que estás borracho.
Oír es precioso para el que escucha.
El rostro es el espejo del alma.
Hablando mal y pronto.
Hacérsele a uno algo cuesta arriba.
A mocedad sin vicio y de buena pasada, larga vejez y descansada.
Hay tres cosas que nunca podran recuperarse: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida.
Cantando se van las penas.
Miraste a la luna pero te caíste en el arroyo.
Los hijos, cuando son pequeños, entontecen a sus padres; cuando son mayores, los enloquecen.
La envidia es carcoma de los huesos.
Lo que ha de ser, va siendo.
Apenas cierra Dios una puerta, y ya tiene una ventana abierta.
El gozo en el pozo.