De casas y de potros que lo hagan otros.
Bebiendo por la bota, parecerá que bebes una gota.
En este mundo estupendo, todo es dando y recibiendo.
Los hombre dispuestos a prometer, están dispuestos a olvidar.
La apariencia hermosa y por dentro es otra cosa.
Nochecitas alegres; mañanitas tristes.
Casa en la que vivas, viña de la que bebas y tierras cuantas veas y puedas.
La necesidad hace maestros.
Algún ciego se ha curado con lo mismo que ha cegado.
Cuando las mujeres hablan, el mundo calla.
Si no tapas los agujeros, tendrás que reconstruir las paredes.
Quien guarda valores, padece temores.
Tentar la huevera a las gallinas
Quien a mano ajena espera, mal yanta y peor cena.
El olor de la agena fama, al envidioso atafaga.
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
Dar la soguilla para sacar la vaquilla.
Tres cosas hay que matan al hombre: putas, juegos y medias noches.
Donde castañas se asaron, cenizas quedaron.
Las ofensas con gracias, som mejores que el aburrimiento.
No se pierde lo que se dilata.
Te cierran una puerta y te abren diez.
El maestro sabe lo que hace.
Donde hay obras, hay sobras.
El diablo solo tienta a aquel con quien ya cuenta.
Mal puede cumplir el pobre con la palabra dada.
Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.
No coma cuento coma carne.
En el medio está la virtud.
Palabras sin obras, barato se venden.
Buscaba el necio su asno y lo llevaba debajo.
Dicen que la educación se mama.
Tal el hombre debe ser, como quiera parecer.
Cierre la boca que se le entra una mosca.
Lágrimas de puta, amenazas de rufián y juramentos de mercader, no se han de creer.
El loco, por la pena es cuerdo.
La risa se oye a mayor distancia que el llanto.
Lo que en los libros no está, la vida te enseñará.
La vida es un misterio, desvelalo.
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
Es estólido quien toma, la sátira como broma.
La conciencia es cobarde y la culpa que no tiene fuerza para impedir rara vez es lo suficientemente justa como para acusar
Cuanto vino entra, tantos secretos salen.
El pan sin ojos, y el queso con ellos.
Sobre gustos y colores no han escrito los autores.
Quien bien quiere, tarde olvida.
Trabajo hecho de paso, ayuda en más de un caso.
Pan a hartura y vino a mesura.
Déjate la vergüenza atrás, y medrarás.
En donde la fuerza sobra, hasta la razón estorba.