A "creique" y "penseque" los ahorcaron en Madrid.
Adivina quien te ha dado; tu enemigo se ha acercado.
Voz del pueblo, voz del cielo.
Ocasión que se va, quien sabe si volverá.
A falta de manos, buenos son los pies.
Barba hundida, hermosura cumplida.
Tres son las velas que disipan la oscuridad: la verdad, el conocimiento y las leyes de la naturaleza.
A largos días, largos trabajos.
La gracia de cada refrán, es decirlo en el momento y el lugar en donde van.
La ocasión hace al ladrón y el agujero al ratón.
Los años nos enseñan muchas cosas que los días ignoran
La muerte no suele avisar, cuando menos lo piensas, ahí está.
El que siembra alguna virtud. coge fama.
La razón y la paciencia, al fin vencen la insolencia.
Quien escucha, su mal oye.
Joven madrugador, viejo trasnochador.
No ojos que lloran, sino manos que laboran hacen falta para remediar males.
Quien su origen no conoce, su destino desconoce.
Mal acabará quien pretenda adentrarse en el futuro, ignorando lo que sucedió en el pasado, porque entonces no vivirá el presente.
La sátira Solo ofende, a la gente que la entiende.
La suerte de la fea, la bella la desea.
Es mejor encender una vela, por pequeña que sea, que maldecir las tinieblas.
Confianza en Dios, y poquita, decía una viejita.
Puro sombrerito de Esquipulas, lleno de mier...
Mentiroso sin memoria, pierde el hilo de la historia.
Antes de iniciar la labor de cambiar el mundo, da tres vueltas por tu propia casa.
No hay alquimia mejor que el ahorro.
Panal de miel las palabras amables, dulzura para el alma y medicina para el cuerpo.
Siempre pide de más, para que no te den de menos.
Uno a ganar y cinco a gastar, milagrito será ahorrar.
Predicar en desierto, sermón perdido.
No satisfagáis jamás hasta la saciedad vuestros deseos; así os proporcionaréis placeres nuevos.
Quien compra ha de tener cien ojos; a quien vende le basta uno solo.
A ver a un velorio y a divertirse a un fandango
Espada y mujer, ni darlas a ver.
Ser bueno lo manda Dios, y aparentarlo es mejor.
Pa' todo hay fetiche.
Atiende más a la mirada del sabio que al discurso del necio.
Pablo se casó en Segovia, ciego, sordomudo y manco; cómo sería la novia cuando engañaron a Pablo.
El muerto y el ausente, no son gente.
A Dios rogando y con el mazo dando.
La gallina, la mujer y el marrano, con la mano.
Algo busca en tu casa quien te hace visitas largas.
Entre Pinto y Valdemoro. (Frase utilizada en España para a alguien que duda).
Todo, no importa cuán finamente esté hilado, acaba finalmente saliendo a la luz
Uno hizo la calza, y otro se la calza.
Nunca te cierres la puerta, que el mundo da muchas vueltas.
Las ideas están exentas de impuestos.
Obra común obra de ningún.
Quien hace lo que puede, hace lo que debe.