Mientras cuentas las estrellas te rodea la oscuridad más profunda
La cara del santo hace el milagro.
Obra bien empezada, medio acabada.
Cuando Dios cierra una puerta, abre una ventana.
El que a solas se ríe de sus picardías se acuerda.
Al hablar como al guisar, su granito de sal.
Las palabras se cogen, de quien las dice.
Casa mía, casa mía, por pequeña que tú seas me parece una abadía.
Secreto tan solo es lo que sabemos dos: Dios y yo.
Jugando a las verdades, descúbrense las puridades.
Desdichas y caminos hacen amigos.
Amistad prendida con alfileres, la que se desprende cuando lo quieres.
El que espera desespera.
Reírse de la vida para que la vida no se ría de uno.
Es mejor encender una cerilla que maldecir la oscuridad.
Esperando al duque que no llegó, la dama envejeció.
Buscando lo que no se encuentra, se encuentra lo que no se busca.
Madre quiero ser, e hijos tener.
Quien acecha por agujero, ve su duelo.
Cada vez que el murmurador charla, echa abajo una acera de casas.
Cielo estrellado, tiempo variado.
En noche oscura y sin vela "churrias y dolor de muelas".
Vale más un "he hecho", que muchos "voy a hacer".
Uno de los mayores placeres de la vida es hacer aquello que los demás dicen que no podemos hacer.
El amor es una extraña criatura dulce y absurda que se alimenta de fantasía y muere de saciedad
Una casa sin amor es como una chimenea sin fuego, una casa sin la voz de un niño es como un jardín sin flores, la boca de la mujer amada sin la sonrisa es como una lámpara sin luz
El corazón en Dios y la mano donde se pueda.
A fuerza de villano, hierro en mano.
Dimes y diretes, entre grandes y pequeñetes.
Los sordos no oyen, pero componen.
Con buenas palabras y mejores hechos, conquistaras el mundo entero.
Daño es ser engañado una vez, dos, necedad es.
El fondo del corazón está más lejos que el fin del mundo.
El amor es ciego, pero ve a distancia
Variante: Palabras y plumas el viento las lleva.
Miente tu por mi, y yo jurare por ti.
Las palabras se las lleva el viento.
Hasta para encender lumbre hay que tener costumbre.
Quien virtudes siembra, fama siega.
Hacer agua los dientes.
Nadie ponga al fuego su olla vacía esperando que el vecino se la llene de carne.
La mujer, generalmente hablando, está, generalmente, hablando.
Aprovecha el tiempo, que vale cielo.
Ahora que tengo potro, pongo la vista en otro.
Prudente espera es mejor que cometer un error.
A veces vivimos nuestra vida sintiéndonos encadenados, sin saber que nosotros tenemos la llave.
El insensato que reconoce su insensatez es un sabio. Pero un insensato que se cree sabio es, en verdad, un insensato.
El cerdo no sueña con rosas, sino con bellotas.
Pan ajeno nunca es tierno.
Las virtudes de la fea, la bonita las desea.