La mejor palabra es la que no se dice.
Solo el ruiseñor es capaz de comprender a la rosa.
Riese el diablo cuando el hambriento da al harto.
Si no te aventuras, no tendrás nada.
Día de Santa Lucía, lo que mengua la noche crece el día.
Hablara yo para mañana.
Saber por solo saber, cosa vana viene a ser; saber para ser mejor, eso es digno de loor.
Los suspiros llegan mas lejos que los gritos.
Una maja de hierro, a fuerza de ser afilada, puede convertirse en una aguja.
Para morir nacemos y olvidado lo tenemos.
Ir romera y volver ramera le sucede a cualquiera.
Vuela el tiempo y nos arrastra en su vuelo.
Los pensamientos de los amantes hablan en voz alta
Mucho saber, menos ignorar es.
El muerto es del mar cuando la tierra lejos está.
Lo pasado, pisado.
La paja solamente se ve en el ojo ajeno.
Callar y callemos que todos de barro semos.
Viaje de luna de miel; ni es viaje, ni ves luna, ni es de miel.
Mal ojo se le ve al tuerto.
Según se prepara la cama, así se duerme.
Ganar sin guardar, poco es de estimar.
Del necio, a veces, buen consejo.
¿De qué sirve Querer ? ... Para luego Perder.
Llenar el tarro.
No acortes el paso, no aflojes ni desmayes.
El arco iris brilla después de la tempestad.
A cuentas viejas, barajas nuevas.
Agua en cesto, y amor de niño y viento de culo, todo es uno.
El amor es ciego.
Las manos en la rueca, y los ojos en la puerta.
Calza como vistes, o viste como calzas.
De hijos y de bienes, la casa llenes.
Buscar aguja en un pajar, es naufragar.
Antes de hablar, si tienes ira, reza un avemaría.
Razón no requiere fuerza, ni fuerza requiere razón.
Los pensamientos no pagan peaje
Quien briega y se esmera, al fin se supera.
Lo mejor que hizo Dios fue un día detrás del otro.
Esto esta hecho nomás a que aguante entrega.
Sabiduría y desengaños, aumentan con los años.
Ponerse la tapa en la cabeza
Idos y muertos es lo mesmo.
Más vale callar y parecer tonto, que abrir la boca y despejar dudas.
Zurcir bien es más que tejer.
Estas matando el tiempo, no sabes que el tiempo es quien te esta matando a ti.
Fianza y tutela, véalas yo en casa ajena.
Envidia me tengan y no me compadezcan.
De cualquier maya sale un ratón.
Sentarse en las cenizas entre dos banquillos