Sentarse en las cenizas entre dos banquillos
Alquimia muy probada es la lengua refrenada.
Mano de santo cura como por encanto.
El dolor hace pensar al hombre. El pensamiento hace al hombre sabio. La sabiduría nos conduce a la verdad.
Casa de concejo, pajar de viejo.
El muerto delante y la griteria atrás.
Llave puesta, puerta abierta.
Humildad y paciencia, ambas van por una senda.
La maldad con la belleza es el anzuelo y el cebo del diablo.
Canta el grillo, canta la rana, lo que no se haga hoy, se hará mañana.
Parecerse como un huevo a una castaña.
Una cosa rara sucedió en la muerte de mi tía: que un rato antes de morir aún vivía.
Amor de niña, agua en cestillla.
El plato de la mesa ajena se antoja más que el propio.
El saber no ocupa lugar.
El que se traga un hueso, confianza tiene en su pescuezo.
La contradicción es la sal del pensamiento
La cama, el fuego y el amor, nunca te dirán vete a tu labor.
Más vale el humo de mi casa que el fuego de la ajena.
Quien no sabe mentir cree que todos dicen la verdad
Castillos muy altos vienen de repente al suelo.
Refranes de los abuelos, breve evangelio.
Llenarle la cuenca a alguien.
La ausencia es al amor lo que al fuego el aire: que apaga al pequeño y aviva al grande.
Recuerda que vives en la sombra de tu vecino.
Padre menguado quien de unos hijos hace hijos y de otros entenados.
Dios da pan a quien no tiene dientes.
Quien hizo una...hace dos
Cada pelo hace su sombra en el suelo.
La persona que se conoce a sí mismo, será invencible.
Charlando y andando, sin sentir se va caminado.
Cuando una puerta se cierra, ciento se abren.
La buena suerte, durmiendo al hombre le viene.
Más apaga buena palabra que caldera de agua.
Según hagas tu cama, así dormirás.
Boca de miel y manos de hiel.
Cuando se ocupa demasiado tiempo en algo o se pierde el tiempo inútilmente.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡cuánta pez se gastaría!.
Eso no te lo despinta nadie.
En dinero o en querer, mejor que mañana ayer.
Por falta de un amén, que no se pierda un alma.
Adonde no hay remedio, haya paciencia.
Por el hilo sacaras el ovillo y por lo pasado lo no venido.
A gracias de niño y canto de pájaros, no convides a tu amigo.
Callen barbas y hablen cartas.
Quien quisiere mentir, atestigüe con muertos.
Oídos que bien oyen, consejos encierran.
La cana engaña, el diente miente, pero la arruga, no cabe duda.
El solo querer es medio poder.
Hay que hacer de tripas corazones.