La bebida despinta al barniz y descubre al hombre.
Quien da lo que tiene, a pedir se queda.
Asi joven supiera y el viejo pudiera.
Una lágrima puede decir más que un llanto.
Desear lo mejor, recelar lo peor y tomar lo que viniere.
Las palabras solo son buenas cuando van acompañadas de las obras.
Antes de casarte abre bien los ojos, después cierra uno.
Muchas candelitas hacen un Cirio.
Una verdad a medias, es una mentira completa.
Más grande que el apetito, el ojo que mide el frito.
El vino y la mujer se burlan del saber.
La burla, para quien le gusta.
Habla no cuando quieras, sino cuando puedas.
Gran hidalguía y la despensa vacía.
El cuando y el pero es la herencia de los tontos.
Burlas verdaderas, peores son que agrias veras.
Dando al diablo el hato y el garabato.
Los profetas y adivinos, embaucan a los cretinos.
Arreboles al ocaso, a la mañana el cielo raso.
Buenas palabras y malos hechos engañan a los locos y a los cuerdos.
Como quien no quiere la cosa, y la cosa queriendo.
La persona que no comete nunca una tontería, nunca hará nada interesante.
Quien mucho desea, mucho teme.
Tripa vacía, ni ilusión ni alegría.
Casa de mantener, castillo de defender.
La mentira de un niño es como un pez muerto, siempre sale a la superficie.
De buenas intenciones, está empedrado el infierno.
El hombre propone y Dios dispone; viene la mujer y todo lo descompone.
La oración breve sube al cielo.
Pariente que no me luzca, un rayo que lo desmenuzca.
No es lo mismo oír que escuchar.
Casa sin moradores, nido de ratones.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡qué de tiñosos habría!.
Más logran las lágrimas que las palabras.
Un "quizá" ni ata ni desata.
Lo que mece la cuna, hasta la muerte dura.
Aborrecer tras haber querido, mil veces ha sucedido y mil más sucederá.
Si un arco iris dura un cuarto de hora, ya no se mira más.
Huí de la ceniza y caí en las brasas.
El que a pueblo extraño va a enamorar, va a que lo engañen o a engañar.
Algo sabe el que no sabe, si callar sabe.
Lejos de los ojos, lejos del corazón.
Estudiante y diablo, una misma casa con dos bocados.
A lo que puedas solo no esperes a otro.
El amor y el niño, donde les muestran cariño.
Se halla en gran peligro el que, estando enfermo, cree en verdad estar sano.
Casa hecha, sepultura abierta.
Más obrar que hablar.
Lo pasado ha huido, lo que esperas esta ausente, pero el presente es tuyo.
Hasta los animales se fastidian.