Bonito era el diablo cuando niño.
El placer puede fundarse en la ilusión, pero la felicidad reposa sobre la verdad
A mocedad viciosa, vejez penosa.
Tiempo pasado, con pena recordado.
Amor y temor, del carro humano son el temor y el aguijón.
Si miras mucho atrás, a ninguna parte llegarás.
El amigo ausente, como si fuese presente. Has de estimarlo y tenerlo en memoria.
Piensa que vengo de arriar jutes con pistola
Los sueños del gato están poblados de sonrisas.
Amantes y ladrones, gustan de la sombra y los rincones.
Viendo al payaso, soltando la risa.
La esperanza es como el azúcar en el té. Aunque es muy poca, todo lo endulza.
Parecer uña y carne.
La verdad sale en boca de los niños.
Un día con la suegra, un día de tinieblas.
Quien pretende lo que no merece, vive en trabajo y en él fenece.
Quien milagros busca, con el diablo se topa.
La dicha de la fea, la hermosa la desea.
Hay quien no ve su camino.
Durmiendo es, y me canso, ¿qué no sería trabajando?.
El ciego y el ignorante, tienen el mismo talante.
Por el humo se sabe donde está el fuego.
Los pensamientos no tienen fronteras
Lo que un hombre puede esconder, otro lo puede descubrir.
Ojos de extraños no alcanzan a ver los daños.
De cuentos suele irse a chismes.
El amor, la picardía y la necesidad hacen buenos oradores.
De los vanos temores nacen todos nuestros daños.
Estima y ocasión, son buenas para el corazón.
La inocencia de un ratón puede mover un elefante.
Amor de amos, agua en cestos.
Lo que falta por hacer, es lo que no se ha intentado.
Tu desnudo y yo sin bragas, algo me hagas.
Madre acuciosa, hija vagarosa.
La única razón por la que el universo es infinitamente grande, es por que el ser humano es infinitamente pequeño.
Entiende bien la dicción, antes de armar discusión.
Repara en la casa ajena, y hallarás chica tu pena.
Fe y verdad, en el cielo se sabrá.
Creer que el enemigo débil no puede dañarnos es creer que una chispa no puede causar un incendio.
Un ojo al gato y otro al garabato.
Aprender sin pensar es inútil, pensar sin aprender es peligroso. (Confucio)
Aun los tontos dicen a veces algo sensato.
De petaca ajena, la mano se llena.
El dormir es el hermano menor de la muerte.
Cuando Dios da la harina, el diablo se lleva la quilma.
El cierto amigo, en la cosa incierta se conoce.
Andarse por las ramas.
Al dibujar una rama es necesario escuchar el soplo del viento.
Cada uno se apaña según tiene maña.
La hija a quien la pidiere, el hijo se mirará a quién se dará.