Un abismo llama a otro y un pecado a otro pecado.
Cura y médico de aldea, por ellos vengan lo que desean.
Aprendiz de muchos oficios, maestro de maldita cosa.
Más fácil entra un camello por el ojo de una aguja, que un rico entre al reino de los cielos.
Visto de lejos, un gitano parece un ser humano.
¿Queres dormir al sueño?
El espejo y la amistad siempre dicen la verdad.
Araña de día, carta o alegría.
Tened paciencia y tendrá ciencia.
¿Usted qué come que adivina?
La verdad más firme, surge de una mentira solidamente repetida.
Piensa la araña que todos son de su maña.
Por los ojos entran los antojos.
La tontería se sitúa siempre en primera fila para ser vista. La inteligencia, por el contrario, se sitúa detrás para observar.
La mujer en soledad piensa solo en la maldad.
El diablo está en los detalles.
Una equivocación, cualquiera la tiene.
Palabra dada, palabra sagrada.
Donde la malicia sobra, falta el entendimiento.
Predícame, cura, predícame, fraile, que por un oído me entra y por el otro me sale.
Querer y no querer, no está en un ser.
Mejor que decir es hacer y mejor que prometer es realizar.
La conjetura del sabio es mas sólida que la certeza del ignorante.
Alegría, belleza cría.
Una de cal y otra de arena, y la obra saldrá buena.
Hasta meter, prometer; y después de metido, se acabó lo prometido.
«Si en una noche negra una hormiga negra sube por una negra pared, Dios la está viendo».
Más presto se harta el cuerpo que el ojo.
Si los deseos fueran caballos, los mendigos se desbocarían.
Como al hierro la herrumbre, la envidia al hombre consume.
Al cielo nadie va con ojos secos.
Al mal pintor se le quedan calvos los pinceles.
El amor es ciego y el matrimonio devuelve la vista.
No hay mejor beleño que el buen sueño.
Hacer una tempestad en un vaso de agua.
A persona lisonjera, ni oírla siquiera.
El que actúa lo hace sin consciencia; solo quien medita es consciente
Daría yo un ojo, porque a mi enemigo sacasen uno.
El niño meón, que calaba siete mantas y un colchón.
Lo que dejes para después, para después se queda.
Cada cabeza es un mundo.
Deberás fondear pensando que has de levar.
Más vale tener tortícolis por mirar muy alto, que volverse jorobado por mirar muy bajo.
Afanar y no ganar, doy al diablo tal afanar.
Mano blanca y gordezuela, puesta sobre el corazón, aumenta la palpitación.
Quien habla en voz alta, piensa poco.
Saber es poder.
A las veces, do cazar pensamos, cazados quedamos.
La distancia hace a las montañas más azules.
Se dice el milagro pero no el santo.