Hacer un hueco para tapar otro.
Volverse humo.
A fullería, cordobesías.
El hombre cuando da su cigarro, por la ceniza vuelve.
Hacer el primo.
Más fácil es llenar la barriga que los ojos.
Lo que no puede uno, pueden muchos.
Cuando la mala ventura duerme, nadie la despierta.
Joven que nada duerme y viejo que siempre duerme, cercana tienen la muerte.
Zumo de uvitas suaves, ¡qué bien sabes!.
Otro tiempo vendrá, y el que hoy no puede, podrá.
La ignorancia es madre de la admiración.
Las pestes y el matrimonio, son inventos del demonio.
El pie en el lecho y la mano el pecho.
Cielo borreguero, vendaval o agua del cielo.
Dos cabezas piensan más que una.
Más imprevisto e incierto, que pedrada en ojo tuerto.
Casa sin fuego, cuerpo sin alma.
A bestia loca, recuero modorro.
Doblada es la maldad que sucede a la amistad.
Donde hay humo no hay [[escarcha.
La ausencia y la muerte mucho se parecen.
Hijos crecidos, trabajos llovidos.
Cuando pases por la tierra de los tuertos, cierra un ojo.
De tus hijos solo esperes lo que con tu padre hicieres.
Dando y tomando, no cabe engaño.
Afeminados espíritus engendra la avaricia.
Las paredes tienen oidos.
Esto vale lo que un ojo de la cara.
Amistad verdadera o fingida, el tiempo la examina.
Hija que casas, casa que abrasa.
Fingir ruido por venir a partido.
Sueño sosegado no teme nublado.
La niñez se va para lejos; si vuelve ya estamos viejos.
Más ciego no puede haber, que aquel que no quiere ver.
Ver y más ver, para aprender, oír y más oír, para aprender y saber decir.
Afanar y no medrar es para desesperar.
Esta todo dicho pero no hay nada hecho.
Me lo contó un pajarito
Pintada en los WC.
El ignorante y el ciego caminan a tiento.
Ay del ay que al alma llega y en llegando allí se queda.
Irse uno bestia y volver asno, no es milagro.
Hacer de tripas corazón.
Envidia, ni tenerla ni temerla.
El tiempo pasa en un abrir y cerrar de ojos.
De lo que no sabes, no hables.
Las grandes palabras y la tela nueva siempre encogen.
Decir, dice cualquiera; hacer solo el que lo sepa, quiera y pueda.
Consejos ciertos, los que a los vivos dan los muertos.