La cama y la puerta dicen si la mujer es puerca.
Juzgan los enamorados, que todos tienen los ojos vendados.
Con las buenas palabras nadie come.
No te duermas entre las pajas.
Lección bien aprendida, tarde o nunca se olvida.
Pleito y orinal llevan al hombre al hospital.
Cualquier ciudad es mi pueblo.
Agua trae en el cuerpo luna con cerco.
Ningún pescador de caña ni molinero de viento, necesita un escribano para hacer testamento.
Cada cual sabe de la pata que cojea.
Ave de mucha pluma poco tiene que comer.
Más vale que sobre que no que falte.
Monja de Santa Irene, que en brazos llevas el nene.
Quien no se ocupa en vivir esta muriendo continuamente.
Para el hierro ablandar, machacar y machacar.
Al mal tiempo buena cara, y al hambre guitarrazos.
A la chita callando, hay quien se va aprovechando.
Una vez se engaña a un gitano, dos a ningún cristiano.
La amante que te concede su cuerpo y no su corazón, te regala rosas sin espinas.
Al son que me hicieres, a ese bailaré.
Sol de invierno y amor de puta, poco dura.
Buen corazón quebranta mala ventura.
La verdad adorna la boca de quien la dice.
Año de avellana, año de ratoncillos y de nieve.
Es más fácil, destruir que construir.
Las estaciones construyen una fortaleza y la derruyen
Otro gallo le cantara.
En Marzo, la veleta, ni dos horas está quieta.
Diez años la seguía y ella no lo sabía.
Entre el si y el no de una mujer, no cabe ni la cabeza de un alfiler.
El tiempo enseña más que cien maestros de escuela.
Quien discretamente se cura, más dura; quien se cura y se curetea, su muerte desea.
Bien vengáis, con tal que algo traigáis; y mal, si algo os queréis llevar.
Mujer que ve la luna lleno, no es buena.
Un poco de ayuda es mejor que un mucho de compasión.
Vuélvase lo suyo a su dueño, y tendrás buen sueño.
Los brazos pronto se cansan, cuando las muelas descansan.
Cuando bebas agua, recuerda la fuente.
Soportar y perdonar es buena filosofía.
Yo para ser feliz quiero un camión.
La culpa del asno echarla a la albarda.
Trabajar es virtud; pero trabaja tú.
No muestres los dientes hasta que puedas morder.
Hacer hijos da gusto, pero de darles de mamar me asusto.
A la prima se le arrima y a la hermana con más ganas.
Quien no confía en el hombre, no confía en Dios
Seguido, seguido, hasta que pase el dolor.
De juez de poca conciencia, no esperes justa sentencia.
Una hábil ama de casa sin arroz no puede preparar una comida.
Sacar las cosas de quicio, no se hace sin perjuicio.