La vejez empieza cuando los recuerdos pesan más que las esperanzas.
La ansiada numisma, no se hace ella misma.
A quien se viste de lo ajeno, le desnudan en concejo.
Todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
Hablando se saben las cosas, callando se ignoran.
Hijo ajeno, candela en el seno.
Exagerar y mentir, por un mismo camino suelen ir.
Las cosas bien pensadas, bien acertadas.
La mujer hilando, y el hombre, cavando.
¿Qué criatura no tiene un ramito de locura?
La hija, donde pudieres; el hijo, donde quisieres.
Cerezas y mentiras, unas de otras tiran.
Ocio, ni para descansar.
De lejanas regiones, mentiras a montones.
Hacer un hoyo para tapar otro, es obra de loco.
Alegrías secretas, candela muerta.
Palabras y plumas el viento las tumba.
El primer grado de locura es creerse cuerdo, y el segundo proclamarlo.
Nadie plante haya para que de ella le hagan el pijama.
Pensando en pajarito preña'o
Contra los males de amor, cucharadas del olvido, con fomentos de otro amor; pero.
Proyecta como si fueras a vivir 100 años, pero vive como si fueras a morir mañana.
Solo el mudo no cuenta mentiras.
Prometer, prometer hasta meter, y una vez metido, nada de lo prometido.
El que se ríe a solas de su maldad se acuerda.
Para creer hay que querer creer
La intención es lo que vale.
Algo tiene la fea, por donde el galán la desea.
Humildad y fiereza, todo en una pieza.
Arcaduz de noria, el que lleno viene, vacio torna.
Entendimiento agudo pero sin grandeza lo pincha todo y nada mueve.
Lo que se ve, se aprende.
Ruego de grande, fuerza es que te hace.
Cuernos que no ves, corazón que no siente.
De día no veo y de noche me espulgo.
Mujer asomada a la ventana o es puta o esta ENAMORADA.
Hambre que espera hartura, no es hambre.
A tuertas ni a ciegas, ni afirmes ni niegues.
Querer atar las lenguas de los maldicientes es lo mismo que querer poner puertas al campo.
El amor entra por los ojos.
Un diablo bien vestido, por un ángel es tenido.
Donde no hay escritura, no hay obligación. Porque las palabras se las lleva el viento.
El hablar, es más fácil que el probar.
Si se ama una cosa y se la ve con los ojos del corazón, se olvidará su fealdad
Juego y paseo, solo para recreo.
Probando es como se guisa.
Coser y hacer albardas, todo es dar puntadas.
Donde no hay ventura, poco sirve la cordura.
El que no ha visto que vea y el que ya vio que compare.
El hambriento, por sorber algo, sorbe el viento.