Las mujeres hablamos demasiado, pero no decimos ni la mitad de lo que sabemos.
El que tuvo, retuvo, y guardó para la vejez.
Lo que hace tu mano derecha que no lo sepa tu izquierda.
Tiempo dormido, no es tiempo perdido.
La ventura es paño que poco dura.
Saber y no recordar, es lo mismo que ignorar.
Con paciencia y voluntad, se logra todo y algo más.
Invierno que mucho hiela, cosecha de fruto espera.
La mayor ventura, menos dura.
Al amor, como a una cerámica, cuando se rompe, aunque se reconstruya, se le conocen las cicatrices.
A los viejos les espera la muerte a la puerta de su casa; a los jóvenes les espera al acecho.
Inclinar la balanza.
La desesperación convierte a un hombre infeliz en un hombre débil
La paciencia es buena cura para todas las heridas.
Paga para que te acrediten.
Pájaros de un mismo plumaje vuelan juntos.
No presuma de tener ciencia quien no tenga experiencia.
Las visitas son como los pescados, que a los tres días ya huelen.
Castillos muy fuertes vienen al suelo de repente.
Secreto entre mujeres, secreto no eres.
A quien ganando no guarda, media albarca; y a quien ni ganar espera, abarca entera.
Nada tiene al que nada le basta.
De refrán y afán pocos se librarán.
De la mala mujer no te guíes y de la buena no te fíes.
Quien discretamente se cura, más dura; quien se cura y se curetea, su muerte desea.
La fortuna es de vidrio y se quiebra con cualquier golpecillo.
La nobleza y los blasones, nada valen sin doblones.
Quien tiene poco que ponerse, rápido está engalanado.
La experiencia de los viejos, no se hizo a puros consejos.
El dinero no da la felicidad, pero ayuda.
En la casa del cura, siempre reina la ventura.
Una palabra al oído se oye de lejos.
Zurdos y cojos, denme en los ojos.
A mal de muchos, remedio de pocos.
Ni musa sin jarra, ni enamorado sin guitarra.
Poco dura la alegría en la casa del pobre.
La manera de ver la luz divina es apagar tu propia vela.
Al mal año, tarria de seda.
Quien mal cae, mal yace.
Mujeres y Palomas, aunque salgan con gemidos, vuelven a sus nidos.
Ambicioso subido, pronto caído.
No paga los platos rotos, pero arma los alborotos.
La noticia mala llega volando, la buena, cojeando.
Mujer pecosa, mujer candela.
Ama el sol, el que tiene sombra
En la juventud aprendemos, en la vejez entendemos.
Perdono al que me ha ofendido pero la ofensa no la olvido.
Mujer hermosa nunca es pobre, y si lo es, es que es tonto.
Nunca lamentes que te estas haciendo viejo, porque a muchos les ha sido negado ese privilegio.
El buey busca la sombra; porque la sombra no lo busca a él.