La envidia puede herir a lo que se tiene; pero no a lo que se es.
La experiencia no se fía de la apariencia.
La fantasía consiste en perseguir un caballo sin moverse del sitio
No te asombres por poca cosa.
Mal acierta quien solo el interés se lleva.
Juramentos de enamorado no valen un cornado.
La hermosura, revuelta, mas la fea, ni compuesta.
Ojos que no ven, gallinas al saco.
Nunca creas que lo evidente es la verdad.
Ojos dulces y apacibles, pero hay cosas más tangibles.
Lo que los ojos no ven, el corazón no lo desea.
Lluvia y nieve por enero, son anuncios lisonjeros.
No te fíes de la fortuna, mira que es como la luna.
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
Las palabra muestran el ingenio de un hombre, pero sus actos muestran su intención.
Espéjate para que veas cómo eres.
Juramentos de amor se los lleva el viento.
Una mentira bien echada, vale mucho y no cuesta nada.
Esperanza que consuela, que no muera.
Hechos son amores y no buenas razones.
Boca de verdades, cien enemistades.
De dichos y refranes, hacemos mil planes.
La mentira dura mientras la verdad no llega.
Que la esperanza no te lleve jamás a despreciar lo que tienes.
La belleza y la verdad, las dos caras de la realidad.
El amor es ciego y el matrimonio devuelve la vista.
Ojos que los vieron ir, no los verán volver.
La gente obtusa, tan sólo vale las joyas que usa.
Fingir no es mentir.
La esperanza es el pan de los pobres.
El amor, de necios hace discretos.
En tal mundo vivimos, que para lo que queda por ver, no es nada lo que vimos.
Bonitas palabras al más listo engañan.
Un espejo no sabe ser embustero.
Ojos de extraños no alcanzan a ver los daños.
De lejos parecen y de cerca son.
El amor da al necio osadía y entendimiento.
La esperanza es un buen desayuno; pero una mala cena.
La virtud es de poco sueño.
A honra demasiada, interés hay encubierto.
La fantasía es el reposo del alma
Los hipócritas suelen engañarse más a si mismos que a los demás.
Del que jura, teme la impostura.
Daños, engaños y desengaños, frutos son de los años.
Jugando a las verdades, descúbrense las puridades.
El corazón manda en los ojos, y les hace trampantojos.
El amor y la fe, en las obras se ve.
Lo prometido es deuda.
Amistad verdadera o fingida, el tiempo la examina.
Humos de plata o belleza, se suben a la cabeza.