En los ojos del patrón, verás siempre la ambición.
Viendo al payaso, soltando la risa.
Mejor perdiz en la mano, que dos en el campo.
Lo que se pierde a la salida del sol se recupera a su puesta.
Algo bueno trae la adversidad consigo; que ahuyenta a los falsos amigos.
Lo escaso es siempre lo más bello.
El mucho saber hace sabios, pero no dichosos.
Otros tiempos, otros modos.
Quien habla en voz alta, piensa poco.
La juventud del viejo está en el bolsillo.
El hombre teme el paso del tiempo y el tiempo teme el paso de las pirámides.
El necio o no se casa o se casa mal.
Fruta de locos, míranla muchos y gózanla pocos.
Cada uno es artífice de su ventura.
Casa que a viejo no sabe, poco vale.
La barriga llena da poca pena.
Un real de deuda, otro acarrea.
El amor hace locos de cuerdos y sabios de necios; conque enamórate, Pedro.
Entre puntada y puntada, una miradita a cuantos pasan.
Lo que unos inventan, los otros lo aumentan.
El amor es como los pasteles, que recalentados no sirven.
Cuando te des un beso con tu novia, nunca lo hagas en el balcon porque dicen que el amor es ciego pero los vecinos no.
Acoge lo provechoso y no admitas lo dañoso.
Por costumbre le damos la vuelta a un pensamiento, para utilizarlo varias veces
Más enredado que un kilo de estopa.
La vida es aquello que te va sucediendo mientras tu te empeñas en hacer otros planes.
Allí hay verdadera amistad, do hay dos cuerpos y una voluntad.
Nieves en la tierra, abundancia en la vega.
Debo, no niego; pago, no tengo.
No te desesperes mientras puedas enamorarte
Consejo no pedido, consejo mal oído.
Quien mucho desea, mucho teme.
Casa sin niños, tiesto sin flores.
Arte para lograr es el dulce hablar.
Favorecer a quien no lo ha de estimar es como echar agua al mar.
A puerta cerrada el diablo se vuelve.
La vida pende de un hilo.
Buena cautela, iguala buen consejo.
El buen vino sugiere buenos pensamientos y el malo perversos.
Que tengas calor en tu iglú, petróleo en tu lámpara y paz en tu corazón.
De tarde madrugar y tarde casar, arrepentirte has.
La confianza mata al hombre.
Cuando en el cielo oscuro hay ventanas, de llover no hay ganas.
Días se fueron y días vendrán; lo que unos trajeron, los otros se llevarán.
Gracias pierde quien promete y se detiene.
Cuando el doliente va a las boticas, una persona pobre y dos ricas.
Ni virtud en la juventud, ni en la vejez salud.
No es bueno quien cree malos a los demas.
Dinero ten, y a todo parecerá bien.
De Jaén, o fuleros o malajes.