El agua demasiado pura no tiene peces.
El que no sepa guardar un centavo, nunca tendrá muchos.
El enfermo quiere su vida, el médico quiere sus honorarios.
A quien mal vive, su miedo le sigue.
Quien mucho habla, a ninguno escucha.
Pedo con sueño no tiene dueño.
La vida, como las motos, no tiene reversa.
De San Martín en adelante ya no hay diablo que aguante.
Si guardo una ramita en mi corazón, el pájaro cantor vendrá hacia mí.
Mejor sufrir una crisis de dinero, que de tisis.
Son muchos los hijos del muerto.
Madruga y verás, trabaja y habrás.
Un mes antes y otro después de Navidad, es invierno de verdad.
A la chita callando, hay quien se va aprovechando.
Nunca serás amado si solo piensas en ti mismo
¿Con caballo, con dinero y sin mujer, cuándo se te vuelve a ver?.
Cada cabeza es un mundo.
Poco se aprende con la victoria y mucho con la derrota.
El buen hijo vuelve a casa y cuenta lo que le pasa.
Tras de maluca tuerta, más le valiera estar muerta.
Ni cuatro caballos galopando pueden recuperar la palabra empeñada.
A los buenos, Dios se los lleva; y a los malos aquí se quedan.
Es tonto, pero se mete en casa.
Donde se pace, que no donde se nace.
Alaba al ignorante y hazle bailar; si no es tonto, tonto le harás terminar.
La palabra debe ser vestida como una diosa y elevarse como un pájaro.
Donde fuerzas no bastan, baste la maña.
La pobreza no es un delito, pero es mejor no mostrarlo.
Río cruzado, santo olvidado.
Medias blancas en enero señal de poco dinero.
Ruego de grande, fuerza es que te hace.
Nada sienta mejor al cuerpo que el crecimiento del espíritu.
Cuando las dos partes arguyen muchas razones, el prudente cede primero.
Siempre que puedas, mantente cerca de los que tienen buena suerte.
Ratones, arriba, que no todo lo blanco es harina.
O la bebes o la derramas.
No solo hay que ser bueno sino demostrarlo.
Jesucristo curó ciegos y leprosos; pero no bobos.
La pascua del aldeano, la barba hecha y el tejuelo en la mano.
Abriles y condes, los más traidores.
Solo en la actividad desearás vivir cien años.
La madrugada del caballero, al darle el sol en el trasero.
Dios te guarde de tahonero novel y de puta de burdel.
Grano a grano la gallina llena el buche.
Dale un golpe a todas las plantas y ninguna caerá
Las horas amargas, son mucho más largas.
Cuando el pobre se arremanga, hasta el culo se le ve.
Me lo dijo un pajarito ya casi para volar, todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
Nadie da nada a cambio de nada.
La mujer es fuego; el hombre, estopa; viene el diablo y sopla.