Coge una abeja amablemente y aprenderás las limitaciones de la amabilidad.
Sin bolsa llena, ni rubia ni morena.
Cuando de casa estamos lejanos, más la recordamos.
Yemas de Abril, pocas al barril.
Dios me guarde de mis amigos, que de mis enemigos ya me cuido yo.
Acá como allá, y allá como acá.
Aleluya, aleluya, cada uno con la suya.
Escucha lo que ellos dicen de otros, y sabrás lo que ellos dicen de ti.
No tropieza quien no anda.
Tarde en casar y malcasar, son a la par.
Antes del alivio viene el arrepentimiento.
Antes el trabajo era una maldición, hoy una obsesión.
Bendito y alabado; que amanezco vestido y calzado.
Pagan justos por pecadores.
Niebla en el valle, labrador a la calle.
Dios nos dé lo necesario, que ser rico es un calvario.
Hay más refranes que panes.
Nadie diga: de esta agua no beberé, por turbia que esté.
Cumple con tu deber, aunque tengas que perder, si dichoso quieres ser.
Entre marido y mujer, solo paz hay que poner.
Quien no conoce a Dios, dondequiera se anda hincando.
Amigo de todos y de ninguno, todo es uno.
La diligencia nunca se quejo de la fortuna.
Estás entre la espada y la pared.
A Salamanca, putas, que llega San Lucas
Navidad en martes, fiestas por todas las partes.
Encargo sin plata, no pesa ni mata.
Mala memoria tiene el gallo, pues canta porque olvida que ya ha cantado.
Ten tu arca bien cerrada, y la llave ben garda.
Al tahúr nunca le falta qué jugar ni al putañero qué gastar.
Al albañil no le pongas la mesa hasta que le veas venir.
Gitano no saca la suerte a gitano.
La gloria no estriba en no fracasar nunca sino en levantarse cada vez que caigas.
Hasta el mismo amor sincero, requiere algo de dinero.
Si quieres quedar bien, nunca digas que te va muy bien.
A este son, comen los del ron, ron.
Abriles y jornaleros, pocos de buenos.
Agosto y Septiembre no duran siempre.
Caerle a uno la breva en la boca, no es suerte poca.
Mal me quieren mis comadres porque digo las verdades.
Frailes y monjas, del dinero esponjas.
Una olla y una vara el gobierno de una casa.
Pájaro y flor, en abril buscan su amor.
Si nuestro corazón es una rosa, vuestra boca dirá palabras perfumadas.
Abril, Abrilillo, siempre fuiste pillo.
Cuando la Candelaria plora, el invierno fora. Y si no plora, ni dentro ni fora.
El melón y la mujer, difíciles son de entender.
Hoy que puedo lo haré; que mañana, no sé si podré.
Ignorante malo, mucho daño hace.
Así son los electores, así son los elegidos. Si éstos son malos es porque los primeros son peores