Joda más, joda menos, pero no joda tan parejo.
Es de bien nacido ser agradecido
A bicho que no conozcas, no le pises la cola.
Dios al humilde levanta y al orgulloso quebranta.
Caer para levantarse, no es caer.
Olla que hierve arrebatada, olla malograda.
Con el médico olvidón, enfermos a montón.
La buena lectura, distrae, enseña y cura.
Diez años la seguía y ella no lo sabía.
Escarmentar en cabeza ajena es lección barata y buena.
Lo que no quiere el hortelano le produce la huerta.
Jamás cerró una puerta Dios, sin que abriese dos.
El mejor disfraz, el tiempo te lo dará.
A la boda del herrero, cada cual con su dineo.
La oración breve sube al cielo.
El lo que se pierde, se aprende.
Vive cada día de tu vida como si fuera el último... un día acertarás.
A cualquier cosa llaman rosa.
Dios da pañuelo al que no tiene narices.
Más vale salto de mata que ruego de hombres buenos.
En tanto que la flor cae amorosa, el arroyo corre impasible.
Pobre con rica casado, marido de noche y de día criado.
Refrán es, verdadero, que quien sirve más, vale menos.
Por fiarse del perro, duerme el lobo en el pajar.
Rey sin consejo, pierde lo suyo y no gana lo ajeno.
Dos montañas no se pueden juntar, pero dos piedras sí.
Sábados a llover, viejas a beber, putas a putecer.
Cara sin dientes, hace a los muertos vivientes.
Ser capaz es ser útil, ser incapaz es ser algo menos.
No hay tonto que no se tenga por listo.
Para cazar chirulís, hay que tener chirulís en la trampa
Tres cosas echan de su casa al hombre: el humo, la gotera y la mujer vocinglera.
Agua de mañana, o mucha o nada.
Los golpes hacen silencio.
Soplar la pelusa de un abrigo de pieles, para descubrir el menor defecto.
Dame consejos sanos y dinero para ejecutarlos.
Buena es la tardanza que hace el camino seguro.
¿Me guardas un secreto, amigo?; mejor me lo guardas si no te lo digo.
Secreto dicho a mujer muy pronto se ha de saber.
Cuando el guardián juega a los naipes, ¿qué harán los frailes?.
Casado que vuelve a casa manivacío, ese es baldío; casado que vuelve a casa manilleno es bueno.
Una cara hermosa lleva en sí secreta recomendación.
Cuando Dios no quiere, los santos no pueden.
Ni para Dios, ni para el diablo.
Abuelos y tíos cuando están tendidos.
Ávila, santos y cantos.
Dos gorriones en una espiga hacen mala miga.
Amor y calentura, en la boca se asegura.
Dar limosna no empobrece y para el cielo enriquece.
El temor del Señor prolonga la vida, pero los años del malvado se acortan.