Quien pide para candela, no se acuesta sin cena.
Tres jueves tiene el año que relucen más que el sol: Jueves Santo, Corpus Cristi y el día de la Ascensión.
Casa sin mujer y barca sin timón, lo mismo son.
De Navidad a Navidad, solo un año va.
La sabiduría consiste en saber que se sabe lo que se sabe y saber que no se sabe lo que no se sabe.
Tu amigo tiene un amigo, y el amigo de tu amigo tiene otro amigo; por consiguiente, se discreto.
Mucho escuchar y poco hablar buena fama te han de dar.
Cama de novios no la tienen todos.
Cada cual a lo suyo.
Si deseas ser feliz, tienes que desear ver a otros felices también.
Cama de novio, dura y sin hoyo.
Amigo viejo y casa nueva
Las desgracias tienen los oídos sensibles
La ambición y la venganza siempre están hambrientas.
Las únicas cuerdas que producen libertad son aquellas de las que surge música.
Quien mucho duerme jornada pierde.
Te perdono el mal que me haces nomás por lo bien que me caes.
A quien mucho miente, le huye la gente.
Los hijos del herrero no tienen miedo a las chispas.
La verdad al censurado, siempre causa desagrado.
En puerta y en puente nadie se siente.
El hablar es plata y el callar es oro.
Cada cual en su corral.
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta.
Quien tiene hijo en tierra ajena, muerto le llora, y vivo le espera hata que llega la triste nueva.
Bebido el vino, perdido el tino.
La alegría es un tesoro que vale más que el oro.
No muestres, ni al más amigo, los lunares de tu ombligo.
Más ordinario que una monja en guayos.
Siembra buenas obras, y cogerás frutos de sobra.
De la risa al duelo un pelo.
Reunión de pastores, oveja muerta.
Quien habla con argumentos, no grita ni hace aspavientos.
El silencio hiere más, que la palabra procaz.
No da quien tiene, sino quien quiere.
Adonde no hay remedio, haya paciencia.
Siempre le dan habas al que no tiene muelas.
La novedad de hoy es lo antiguo de mañana.
De mala vid, mal sarmiento.
Rey serás si hicieres derecho, indigno de ser rey si hicieres tuerto.
De los muertos no se hable sino bien.
Que el agua es mejor que el vino, lo dice solo el pollino.
Ni el tiempo ni la marea esperan por nadie.
Si la vaca fuera honesta, cuernos no tendría el toro.
El agua para un susto y el vino para un gusto.
Las chicas enamoradas y los contrabandistas conocen los atajos
Buena muerte es buena suerte.
Iglesia llena antaño, vacía hogaño.
Uñas de gato, y cara de beato.
No se encuentra muy a salvo, piojo en cabeza de calvo.