Donde se está bien nunca se muere
Hay que guardarse bien de un agua silenciosa, de un perro silencioso y de un enemigo silencioso.
El que regala bien vende, si el que recibe lo entiende.
Lo que sea que suene.
La ayuda del niño es poca, pero la que no la aprovecha es tonta
A medida del santo son las cortinas.
El interés tiene pies y yo también.
Más doblado que carpa de camión.
A "ayer" lo conocí, pero a "mañana" nunca lo vi.
Jugar al abejón con alguien.
El que canta, sus males espanta.
El trabajo ennoblece.
Casa sin madre, río sin cauce.
Las mañanitas de Abril son muy dulces de dormir, y las de Mayo no tienen fin ni cabo.
Todavía aguas corren profundamente.
El ocioso vale para la plaza pero no para el trabajo.
La ingratitud seca la fuente de la piedad.
Tú no serás amado si piensas nada más que en tí.
A brutos da el juego.
Ofrecer y no dar, es deber y no pagar.
Lo que se da no se quita.
La ocasión llega, llama y no espera.
Otros vendrán, que bueno me harán.
Bien se sabe atrever quien nada tiene que aprender.
Esperando marido caballero, lléganle las tetas al braguero.
Agua y bailar, a hartar. Indica que el agua y la diversión nunca deben faltar.
El paso de la vida, no es atravesar una llanura.
Le dieron gato por liebre.
Es mejor ser envidiado que ser apiadado.
Tierra por medio, para poner remedio.
De tus hijos solo esperes lo que con tu padre hicieres.
Completar (uno) el número de flautistas sin saber tocar la flauta.
Los dioses ayudan al que trabaja
No digas que eres pobre a quien no te puede hacer rico.
Hacienda, que tu amo te atienda, y si no que te venda.
La mujer holgazana, solo el sábado se afana.
Se pilla al mentiroso, antes que al cojo.
Quien muerte ajena desea, la suya se le acerca.
Al pez, una vez.
Quien dineros tiene hace lo que quiere.
Lo mismo es hablarle a un muerto, que predicar a un desierto.
Desnudo naci, desnudo me hallo; ni pierdo ni gano.
La belleza siempre tiene razón
Una mala transacción es mejor que una buena batalla.
Con hermosura sola no se pone la olla.
Donde no se gana nada, algo se va perdiendo; por lo menos, el tiempo.
Tirar la piedra y esconder la mano.
¡Qué sabrá un gorrino cuando es fiesta!.
No te hagas mucho el tonto, que al final terminarás siéndolo.
Decir bien y obrar mejor.