No es bueno quien cree malos a los demas.
Mientras uno calla, aprende de los que hablan.
A persona lisonjera, ni oírla siquiera.
El encanto de las cosas es que siendo tan hermosas no conocen que lo son.
Ausencia al más amigo, pronto lo pone en olvido.
De lo que veas cree muy poco, de lo que te cuenten nada.
A quien se viste de lo ajeno, le desnudan en concejo.
La envidia es una mala consejera.
El amor, de necios hace discretos.
El mozo perezoso, por no dar un paso da ocho.
Nadie sabe bien su oficio si no lo toma por vicio.
El estúpido es como el ladrón de campanas que se tapa los oídos para no ser oído mientras roba.
De sabios es el poco afirmar y el mucho dudar.
Lo que se ve, se aprende.
Maldiciones de putas viejas, no comprenden mis orejas.
Nunca creas que lo evidente es la verdad.
Nadie nace enseñado.
La pereza es la madre de la pobreza.
Hablar sin pensar es tirar sin apuntar.
Ni te abatas por pobreza, ni te ensalces por riqueza.
Hacer callar es saber mandar.
Variante: Dejar lo cierto por lo dudoso, no es atinado ni provechoso.
...es de los que tiran la piedra y esconden la mano.
Mala para quien calla y peor para quien habla.
Quien pregunta, no yerra.
Ni firmes sin leer, ni hables sin ver.
Gato, rey y mujer, no saben agradecer.
Cuando un tonto se agarra a una reja, o la arranca o no la deja.
El que no te ama, burlando te difama.
A mocedad viciosa, vejez penosa.
La mula y la mujer son malos de conocer.
No es tonto el indio, sino quien lo hace compadre.
Lo que hace tu mano derecha que no lo sepa tu izquierda.
El primer grado de locura es creerse cuerdo, y el segundo proclamarlo.
El maestro Quiñones, que no sabe para él, y ya quiere dar lecciones.
A mamar, todos nacen sabiendo.
No es vergonzoso preguntar, es vergonzoso no preguntar.
El necio dispara pronto sus dardos.
Quien nada hace, nada teme.
Leña verde y gentejoven, todo es humo.
El lo que se pierde, se aprende.
De hombres es errar, y de burros rebuznar.
No hay mujer que no lo de, sino hombre que no lo sepa pedir.
Colarse de rondón, es menospreciar a ala reunión.
Suele caerse la paciencia cuando la cargan de injurias.
Guardas bien y no sabes para quien.
De persona palabrera, nunca te creas.
Un tonto engaña a cientos si le dan lugar y tiempo.
Necio que sabe latín, doble rocín.
Toda demasía enfada y hastía.