La verguenza, cuando sale ya no entra.
El hombre sabio aprende a costa de los tontos.
Niño mimado, niño mal educado.
Al pesar por el bien ajeno, llaman envidia y es veneno.
A palabras necias, bofetones.
El que tiene vergüenza, ni cena ni almuerza.
No es noble quien lo es, sino quien lo sabe ser.
Solo sé que poco sé y lo poco que sé apenas lo sé.
Al desdén con el desdén.
La ocasión cuando es propicia, tonto es quien la desperdicia.
La modestia murió cuando la falsa modestia vino.
La envidia puede herir a lo que se tiene; pero no a lo que se es.
Los hombres prudentes aprenden con los errores de otros; los tontos por los errores propios.
Mujer de treinta y sin Nene, no sabe que lo tiene.
Nada puede dar quien nada tiene.
A honra demasiada, interés hay encubierto.
El que calla, no dice nada.
No es más sabio el que más sabe, sino el que lo oportuno sabe.
Cuando el sabio llerra, el necio se alegra.
Es mejor callar que con tontos hablar.
La conciencia es cobarde y la culpa que no tiene fuerza para impedir rara vez es lo suficientemente justa como para acusar
No hay peor ciego que el que no quiere ver.
Se ve la paja en el ojo ajeno y no se ve la viga en el propio.
La prolijidad suele engendrar el fastidio.
Sabio es quien poco habla y mucho calla.
Aprendiz de todo, oficial de nada.
A ninguno le hiede su mierda sino la ajena.
El trabajo del niño es poco, y el que lo desprecia un loco.
Buenos y tontos se confunden al pronto.
La miseria es como la tos, no se puede esconder.
Bastante tiene que hacer el que estudia para complacer a los tontos.
Quien siempre habla y nunca calla dice muchas insensateces. La lengua ligera ocasiona problemas y a menudo menosprecia al hombre.
Es mejor malo conocido que bueno por conocer.
Unos saben lo que hacen y otros hacen lo que saben.
Hay burros que su bien no conocen, y cuando les rascan dan coces.
El que no tiene opinión, se aprende cualquier canción.
Costumbres de mal maestro sacan hijo siniestro.
A la chita callando, hay quien se va aprovechando.
Huir por vileza es vergüenza, evitar un peligro es prudencia.
Cuando el dedo señala a la luna el imbécil mira el dedo.Proverbio chinoA palabras necias, oidos sordos.
El jorobado no ve su joroba, sino la ajena.
No hay virtud y nobleza que no abata la pobreza.
Para bruto no se estudia, se nace.
El injustamente alabado, entienda que es engañado.
Barba a barba, vergüenza se cata.
Manden unos, manden otros, los tontos siempre nosotros.
La persona que no comete nunca una tontería, nunca hará nada interesante.
Amagar y no dar es apuntar y no tirar.
Los pícaros creen que nada puede hacerse sin picardía.
Quien escurre el bulto, se evita el insulto.