No hay bonita sin "pero", ni fea sin gracia.
Si no vas de acuerdo con uno, es su problema;si no vas de acuerdo con nadie, es tu problema.
Quien comprar quiere la yegua o el burro antes la menosprecia.
¿Qué parió la burra?. Lo que la echó el asno.
Comer a dos carrillos, como monja boba.
Alma sin amor, flor sin olor.
Fruta mala, pero ajena, ¡oh, qué buena!.
Juez con prisa, juez que yerra.
Tres son las velas que disipan la oscuridad: la verdad, el conocimiento y las leyes de la naturaleza.
Más vale ser un pobre hombre, que un hombre pobre.
Quien se conduce con integridad, anda seguro; quien anda en malos pasos será descubierto.
Criar un hijo cruel es preparar el propio infierno
Del mal manjar, un bocado nomás.
Al confesor y al abogado, no les tengas engañados.
Juzga el ladrón, en su saña, a todos por su calaña.
De dineros y bondad o, calidad, quita siempre la mitad.
El que llega tarde, no bebe caldo
El que paga mal, paga dos veces.
Hombre refranero, hombre de poco dinero.
Como las monjas de mi lugar: ni papel romper ni cuerda tirar.
Falsos diamantes no engañan a nadie sino en pueblos grandes.
Mendigo y carbonero oficio de pocos dineros.
Cada cual a su manera, se combate la piojera.
No hay largo que no se incline, ni enano que no se empine.
El que dice la verdad, ni peca ni miente.
De lo que supiste ganar, sábete bien tratar.
El Dios desea el respeto del pobre más que la honra del encumbrado.
La amistad y el amor, dos bellas mentiras son.
Fía poco, del que tiene horror al mosto.
La mujer en soledad piensa solo en la maldad.
Llave puesta, puerta abierta.
Cuando la mala ventura duerme, nadie la despierta.
Buena cara y malos hechos, a cada paso los vemos.
De las uvas sale el vino, y del vino el desatino.
Aunque veas pleito ganado, vete con cuidado.
Al espantado, la sombra le basta.
Gallina que no pone huevos, al puchero.
Ser bueno, a veces no es tan bueno.
La que está para condenarse, desde chiquita no reza.
No es más limpio el que más limpia, sino el que menos ensucia.
Un tiznón solo no arde sin otro.
Por qué denominar a la muerte como una desgracia cuando pone fin a la desdicha?
Quien habla por refranes es un saco de verdades.
Ir despacio es de Dios; ir rápido es del diablo.
El más avisado cae.
Chapucea el chapucero, mala obra por buen dinero.
Insinuación de rey, como si fuera ley.
No hay año sin desengaño.
El mal cobrador hace mal pagador.
Agua turbia no hace espejo.