Ningún tonto tira cantos a su tejado.
No dar pie con bola.
No es la miel para la boca del asno.
No hay mayor tontería que reñir.
No hay tonto que no se tenga por listo.
No oigo, soy de palo.
No saber ni torta.
Oír al gallo cantar y no saber en que muladar.
Oír como quien oye llover.
Orejas de burro.
Pa' bruto no hay que estudiar.
Para bruto no se estudia, se nace.
Para ser tonto, los libros son estorbo.
Predico, predico, y yo soy el más borrico.
Prohíbe a un tonto que haga una cosa, y eso es lo que hará.
¿Qué entiende el Conde de calar melones?.
Que estudien los burros, que yo ya se mucho.
Que sabe el chancho de pasteles.
Que saben las vacas de montura.
¡Qué sabrá un gorrino cuando es fiesta!.
Quien asno nació, asno murió.
Quien carece de talento, echa siempre el mismo cuento.
Quien no mira el derrotero, es majadero.
Quien no puede dar en el asno, da en la albarda.
Quien por su seso se guía, hará cualquier tontería.
Rebuznar es de burros, errar de cazurros.
Rebuznos de asno no llegan al cielo.
Saber cuántas son cinco.
Saber poco obliga a mucho.
Sabe tanto, que sabe a mierda.
Sabio en latín y tonto en castellano.
Sabios conocí; sabios para los otros y necios para mí.
Según San Andrés, el que tiene cara de tonto, lo es.
Siempre friegan los platos los mentecatos.
Si la locura fuese dolores, en cada casa, habría voces.
Si un ciego guía a otro ciego, ambos caen en el precipicio.
Si volaran los necios, no veríamos el cielo.
Tan mala memoria tengo, que si te he visto no me acuerdo.
Tienes menos sesos que una piedra.
Tontos y locos, nunca fueron pocos.
Una equivocación, cualquiera la tiene.
Un cuerdo entre locos, ellos se tienen por cuerdos y a él le tienen por loco.
Un loco hace ciento.
Ver un buey volar, a muchos necios oí afirmar.
Villano terco y cazurro, nunca cae del burro.
Vive de ilusiones el tonto de los cojones.
Yo no lo entiendo, que tanta gente de bonete dónde mete.
Zopenco o zoquete, el más listo, torpete.