Cortesía de boca, mucho consigue y nada cuesta.
Harto desatina quien a los sesenta años no adivina.
Abogacía que no zorrocía.
No creas jamás que tu enemigo es débil.
El mandar no tiene par.
No comas todo lo que puedes, no gastes todo lo que tienes, no creas todo lo que oigas, no digas todo lo que sabes.
Quien al cielo escupe, en su cara repercute.
Al hombre inocente, Dios le endereza la simiente.
Gusto secreto, no es gusto entero.
Lo que te dice el espejo no te lo dice tu hermana carnal.
Nadie diga "De esta agua no beberé", ni "De este pan no comeré".
De lo que te sobre da tu parte al pobre.
El que desecha la yegua, ése la lleva.
Bueno es el amigo, querido el pariente, pero pobre tu bolsillo si dentro no hay nada.
El amigo de todos es fiel a ninguno.
Mal acaba quien mal anda.
Nadie diga de ninguno porque no diga de el alguno.
El que vive de idealismos, muere de pesimismos.
Olla sin tocino y mesa sin vino, no valen un comino.
Callemos, que el sordo escucha.
Si al construir se escuchara el consejo de todo el mundo, el techo nunca se llegaría a poner.
Bella o fea que sea, no la tengas jamás en compañía.
Mal haya el amigo que lo fue del padre y no lo es del hijo.
El comedido sale jodido.
Mucho val y poco Cuesta, a mal hablar, buena respuesta.
Las damas al desdén , parecen bien.
Agua de sierra, y sombra de piedra.
A un traidor, dos alevosos.
Como chancho en misa.
No hay mal que por bien no venga.
El mal entra a brazadas y sale a pulgaradas.
Mejor que sosobre y no que sofalte.
Hoy no se fía, mañana sí.
A la mala costumbre, quebrarle la pierna.
Lo que abunda no daña.
Quien no tiene papo, no es guapo.
mas puto ke joakito dandole a un ornitorrinco africano en celo.
Buscarle la quinta pata al gato.
Vivir es morir lentamente.
Ni tiñe ni da color.
Ve tu camino para no tropezar.
Casa sin gobierno, disgusto eterno.
El que siembra en tierra ajena, hasta la semilla pierde.
Más sabe el zorro por viejo que por zorro.
Al amo que honra, el criado bien le sirve.
Quien anda mal, acaba mal.
De bromas pesadas, veras lamentadas.
La rata avisada, no muerde carnada.
La suerte y la muerte no escogen.
Lo mal ganado, ello y su dueño se lo lleva el Diablo.