Muchos pocos hacen un mucho.
Marido rico y necio no tiene precio.
A quien dios no le dio hijos el diablo le dio sobrinos
Al asno lerdo, arriero loco.
Dichosos aquellos cuyos errores cubre la tierra.
La mujer ha de saber, primero puta que buena mujer.
Juan de Aracema que no tenía palabra mala, ni obra buena.
Más vale ser una mal realizador, que un magnífico ideador.
El ocio no quede impune; quien no trabaje, que ayune.
Madre piadosa hace hija asquerosa.
Los buenos actos nunca se lamentan. Los malos actos nunca se olvidan.
Hasta el ladrón desconfía del ladrón.
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
La cana engaña, el diente miente, pero la arruga, no cabe duda.
Cambiar de opinión es de sabios.
Mala mañana, niebla sobre la escarcha.
El torpe caminador, anda mal y acaba peor.
Amor nuevo, olvida el primero.
La mentira nunca muere de vieja.
Ni el caballero buen consejo, ni el letrado buen encuentro.
El comer no admite espera, el pagar, la que se quiera.
Libros y años hacen al hombre sabio.
A bobos y a locos, no los tengas en poco.
Dios da pan a quien no tiene dientes.
De los vanos temores nacen todos nuestros daños.
Hijo descalostrado, medio criado.
El harto no se acuerda del ayuno.
Dios retarda la justicia, pero no la olvida.
Zurrón de mendigo, nunca bien henchido.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
Hija, no comas lamprea, que tienes la boca fea.
Quien de joven come sardinas, de viejo caga las espinas.
Sabio es aquel que piensa antes de actuar.
Ante la desgracia y el dolor, ten un poco de gracia y humor.
Ricos la virtud hace, y el vicio puebla los hospitales.
La mentira es justa cuando, por hacer bien, la verdad se oculta.
Aceptar un don, requiere discreción.
Ni raja, ni presta el hacha.
El que ofende escribe en arena; el que es ofendido, escribe en marmol.
No caga el asno tan hondo, que no suba el husmo en somo.
No importa lo el ancho y lo grueso, sino lo que dura tiezo...
Hasta al más superdotado, le sale un hijo tarado.
Por unas saludes, no te desnudes.
La nobleza y los blasones, nada valen sin doblones.
Hombre puritano, ni para ti ni para nadie.
Si vas a creer todo lo que lees, mejor no leas.
Es como el basurero que quema por debajo.
Quien de lejanas tierras vuelve, mucho cuenta y mucho miente.
El vientre lleno aunque sea de heno.
La inocencia de un ratón puede mover un elefante.