La maledicencia es una mala hierba que solo crece en los estercoleros.
Ocasión desaprovechada, necedad probada.
La pobreza no es vileza, más deslustra la nobleza.
Sabe más el tonto en su casa que el listo en la ajena.
Con pedantes, ni un instante.
Quien sabe adular sabe calumniar.
A quien teme preguntar, le avergüenza aprender.
Lo que hace el necio a la postre, eso hace el sabio al principio.
Mucho dinero y poca educación, es la peor combinación.
Alaba al ignorante y hazle bailar; si no es tonto, tonto le harás terminar.
Suerte te dé Dios, hijo, que el saber de nada sirve.
No saber ni torta.
El que sabe sabe y el que no es empleado publico.
Hombre sabio, de sayas no hace caso.
Lo que no veo no existe, lo que no sé no es cierto.
Todo necio confunde valor y precio.
Solo sé que no sé nada, pero sé más que aquellos que dicen saberlo todo.
Quien del diablo duerme, poco aprende.
Un sabio y un tonto saben más que un sabio solo.
El bobo todo lo sabe hacer cuando no es menester.
Idiota y tozudo, no hay mejor burro.
Quien no sabe de abuelo, no sabe de bueno.
Ver un buey volar, a muchos necios oí afirmar.
El que es sabio atesora el conocimiento, pero la boca del necio es un peligro inminente.
El que no tiene experiencia, que tenga imaginación.
La ausencia causa olvido.
Quien nada sabe de subida, nada sabe de bajada.
A burlas, burlas agudas.
Necio por natura y sabio por lectura.
Mucho miedo, mucho miedo y poca vergüenza.
Más puede preguntar un necio que responder el cuerdo.
Nunca peca por estulto, quien sabe escurrir el bulto.
Quien hace mal, aborrece la claridad.
Sabio en latín y tonto en castellano.
La avaricia es la mayor de las pobrezas.
Necio es quien con necios anda.
El que es sabio nunca enceguece.
Necio o loco es el orgulloso, pues no medita en que fue lodo y será polvo.
El viejo desvergonzado, hace al niño mal educado.
Nadie debe avergonzarse de preguntar lo que no sabe.
El que no aprende a sus años, sufre amargos desengaños.
No hay tonto que no se tenga por listo.
Para aprender, perder.
Reniego del necio que jode con la mujer del cuerdo.
Apagón de noche y candil de día, todo es bobería.
Ni poca ni mucha pena, nos causa desgracia ajena.
El ocioso e incapaz, carga es para los demás.
A enfermedad ignorada, pocas medicinas y a estudiarla.
El insensato que reconoce su insensatez es un sabio. Pero un insensato que se cree sabio es, en verdad, un insensato.
Cuanto más se sabe, menos se asegura.