Que uno fume y otro escupa, no es cosa justa.
Entre menos burros, más choclo.
El que mucho habla, poco acierta.
Pasar amargura por ganar hermosura.
Un "quizá" ni ata ni desata.
Del ocio nace el feo negocio.
El que toma el nombre de la madre, por ruin deja a su padre.
El hombre que conoce todo lo que la humanidad ha creído, ¿cómo es posible que siga creyendo?
Al que por su gusto muere, la muerte le sabe a gloria.
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
Ninguno tan pobre muere que más no naciese.
Gloria mundana es gloria vana.
Buena es la justicia si no la doblara la malicia.
No compres cabra coja pensando que sanará; son las sanas y encojan, con que las cojas qué no harán.
La desgracia de un loco es dar con otro.
Mal reposa la vida dudosa.
La verdad no peca pero incomoda.
Rectificar es de sabios.
Quien mal padece, mal parece.
Ni por salvar la vida es licita la mentira.
Ni buen fraile por amigo, ni malo por enemigo.
El hijo sabio es la alegría de su padre; el hijo necio es el pesar de su madre.
Mujer desnalgada es hombre.
Bromas y chascarrillos para los amiguillos.
Quien no enseña a su hijo un arte útil, le enseña a robar.
Quien dice lo que no siente, miente.
Nada más que me enderece dijo el jorobado.
Cierre tras sí la puerta quien no la halló abierta.
Los borrachos y los niños siempre dicen la verdad.
Más vale poco pecar que mucho confesar.
El que de la ira se deja vencer, se expone a perder.
Una vida inútil es una muerte prematura.
El que presta no mejora.
Cuando un tonto va cuesta abajo, déjalo que su camino lleva.
Una cosa es ser sincero, y otra cosa ser grosero.
Si no quieres que se sepa, no lo hagas.
Nobleza, obliga; y agradecimiento liga.
Si no te vas a beneficiar, dejas que el otro se joda.
Tirar la piedra y esconder la mano, es cosa del villano.
La mentira sale por la punta de la nariz.
El que mucho habla, mucho yerra; el que es sabio refrena su lengua.
Al borrico viejo la mayor carga y el peor aparejo.
No le mires la espiga en el ojo ajeno, sin ver la que hay en el tuyo.
Boticario que equivoca el tarro, manda al enfermo a mascar barro.
Malo es no podar pero peor es desmochar.
Aunque mal pienses de cada uno, no digas mal de ninguno.
Dios da nueces a quien no sabe cascarlas.
Borracho que come miel, pobre de él!
¡Ay de la casa donde no se hila!.
Mucho tilín tilín y nada de paleta.